Wednesday, January 2, 2013

Fragmentos aleatorios.

Sus ideas sobre lo bello y lo feo eran categóricas: Había en ella una predisposición contra lo preparado, lo obvio, lo pretencioso. En las casas le desconcertaba la inclinación al bulto, la aglomeración. Amaba los espacios libres, los muebles desnudos, el brillo espartano de una mesa de nogal. Y aborrecía, en cambio, las vitrinas, la exhibición, los bibelots, los libros en piel, los cuadros demasiado altos. En la naturaleza no era el orden natural sino el desorden lo que admiraba: el caos profundo de una noche estrellada o la frondosidad impenetrable del bosque. En la naturaleza sobraba la cuadrícula, la línea recta, la medida. Como sobraban los remedos: el parque simulando un bosque. Su idea sobre el mundo vegetal era muy severa: debía existir, pero ajeno a toda domesticidad. Le conmovía la belleza de un macizo de flores iguales en el rincón más humilde e imprevisto de un jardín y, detestaba, por contra, las glorietas de recibo, los arriates ostentosos, la miscelánea de los parterres. Esta faramalla le producía la misma ingrata impresión que una flor en una maceta o un pájaro enjaulado. Para ella las flores eran la imagen de lo espotáneo, de lo libre, lo más opuesto a la organización. Y todo lo que supusiera constreñir su libertad, hacer geometría con ellas, constituía un contrasentido.

Señora de rojo sobre fondo gris, Miguel Delibes
“ There are worse things
than being alone
but it often takes
decades to realize this
and most often when you do
it's too late
and there's nothing worse
than too late.”

Charles Bukowski

Fragmentos aleatorios.

me senté y seguí bebiendo vino. pronto oí la sirena. lo que necesitaban en realidad era el departamento de basuras. bueno, qué coño, todos tenemos nuestros problemas. yo no sabía nunca de dónde iba a venir el dinero del alquiler y estábamos demasiado enfermos de tanto beber para buscar trabajo. cuando nos preocupábamos, lo único que podíamos hacer para eliminar nuestras preocupaciones era joder. esto nos hacía olvidar un rato. jodíamos mucho y, para suerte mía, Linda tenía un polvo magnífico. todo aquel hotel estaba lleno de gente como nosotros, que bebían vino, y jodían, y no sabían después qué. de vez en cuando, uno de ellos se tiraba por la ventana. pero el dinero siempre nos llegaba de algún sitio; justo cuando todo parecía indicar que tendríamos que comernos nuestra propia mierda, una vez trescientos dólares de una tía muerta, otra un reembolso fiscal demorado. otra vez, iba yo en autobús y en el asiento de enfrente aparecen aquellas monedas de cincuenta centavos. yo no sabía, ni lo sé todavía, qué significaba aquello, quién lo había dejado allí. me cambié de asiento y empecé a guardarme las monedas. cuando llené el bolsillo, apreté el timbre y bajé en la primera parada. nadie dijo nada ni intentó detenerme. en fin, cuando estás borracho, sueles ser afortunado; aunque no seas un tipo de suerte, puedes ser afortunado.

La máquina de follar, Charles Bukowski


Nota: en este libro, Bukowski alterna el uso de mayúsculas. Este determinado fragmento corresponde a uno de esos capítulos en los que no las usa después de la puntuación, sólo a la hora de escribir nombres propios. 

Tuesday, January 1, 2013

" Siempre he sentido que hay algo en Buenos Aires que me gusta. Me gusta tanto que no me gusta que le guste a otras personas. Es un amor así, celoso. "

Jorge Luis Borges
"Some of the most wonderful people are the ones who don’t fit into boxes."
" You didn’t love her, you just didn’t want to be alone. Or maybe, maybe she was just good for your ego. Or, or maybe she made you feel better about your miserable life, but you didn’t love her. Because you don’t destroy people you love."

Need you close enough.


" Describing a transcendent beauty that forever consumes the hearts and minds of any who gaze at its stunning perfection."

Si tus pecas me dejan.

Arañándole horas al reloj. Ronroneando en tu pecho.

No te miento si te digo que hubiera parado el reloj.
Ahí, contigo. En ese momento.

No encuentro mejor manera de empezar.
Que de tu mano.
Colgada en tu pecho.

Perdiéndome en esos ojos azules.

Amándote más por momentos.

Mikele