Monday, March 3, 2014

I've fallen in love with her.
So sorry baby,
her voice is too extra-terrestrial.
You know,
I got a problem
with those kind of voices.
I spend all my days thinking of her.
This shit is insane.
I love it.
Se me descose el corazón,
en estas horas
entre el todo y la nada,
entre la nada y el todo.
No sé que sentir.
No quiero pensar.
La vida es demasiado corta
para tantas putas dudas.

Con los ojos cerrados
es mucho más fácil saltar.

Pero abrirlos luego
puede ser devastador.

Y mientras tanto,
el tic-tac volviéndome loca.

Sunday, March 2, 2014

You loved a man with more hands than a parade of beggars, and here you stand. Heart like a four-poster bed. Heart like a canvas. Heart leaking something so strong they can smell it in the street.
— Frida Kahlo

Saturday, March 1, 2014

Let me tell you something. You're beautiful. You're 15 years old, 40 years old, 87 years old. You're beautiful. You're black, you're white, you're mulatto, you're eskimo, you're asian, you're indian.You're beautiful. You're brunette, you're ginger, you're blonde, you're gray-haired. You're beautiful. You're gay, you're straigth, you're bi, you're transsexual. You're beautiful. You're tall, you're short, you're thin, you're fat. You're beautiful. You have freckles, wrinckles, dimples, moles. Whatever. You're beautiful. Don't let anybody tell you otherwise.

¿Se nos rompió el amor de tanto usarlo?
Se nos rompió el corazón
de tanto jugárnoslo.
El dolor se cuela por las rendijas.
Y a veces,
joder a veces cuesta respirar.
Me faltará todos los días de mi vida.
Deja la ventana abierta.
Aunque haga frío.
Que entre el viento
y que te ponga del revés.

¿Sientes que vuelas?
Hoy la he abrazado.
Después de seis años.
Tiene las mismas pecas,
y el mismo brillo en la mirada.
Está igual de delgada,
quizá incluso más,
y es igual de bajita.
Nada ha cambiado en ella.
Al menos, no por fuera.
La he visto venir por la acera de la panadería.
Yo caminaba por la otra,
y en cuanto la he visto aparecer,
he cruzado la calle sin pensármelo
y me he lanzado a sus brazos.
No se lo esperaba.
La he apretujado como
si fuera un cojín,
y he sonreído de aquí
a la luna y más.
Y entonces,
mirándome con esa cara
que tan bien conozco,
me ha dicho:
- Que abrazo tan lindo, dame otro.
Y yo,
conmovida,
la he vuelto a abrazar.
Tenía los ojos marrones,
como el café
o el chocolate.
Y brillaban
de una manera que no se podía definir.
Eran un océano indescifrable,
un eterno rompecabezas.

Y cuando miraba en esa dirección
el cielo se caía.
Estábamos en el Antzoki. Eran ya pasadas las 4 de la mañana, y el cansancio se me acumulaba. Yo no bebo, así que las noches a veces se me hacen largas, sobre todo cuando he pasado el día de un lado para otro. Ella sí bebe, y además tiene más marcha en el cuerpo que todo Bilbao junto. Os lo aseguro. Estuvimos bailando como si no hubiera mañana en el Consorcio, y yo desde luego ya no podía más. Y eso, en el Antzoki la música bueno, no estaba mal, pero a ratos se me hacía difícil aguantar. Cuando no ponen música que pueda bailar a veces empiezo a dormirme. Y en una de esas, después de la charla que tuvimos las dos, una de esas charlas intensas que te hacen llorar (lloré como una niña), pusieron un tema, que bueno, que me sacó todo lo bueno fuera. La miré, sonreí, y eso me bastó para ser la más feliz del mundo. Estaba bien, estaba con ella. Estaba a salvo, estaba segura. Estaba bailando, alargando la noche, celebrando un año más. Dándole una patada a los problemas y a las mierdas. Sintiéndome invencible. Y entonces lo entendí todo. Ya no puedo vivir sin ella. No hay manera.