I've fallen in love with her.
So sorry baby,
her voice is too extra-terrestrial.
You know,
I got a problem
with those kind of voices.
I spend all my days thinking of her.
This shit is insane.
I love it.
Monday, March 3, 2014
Se me descose el corazón,
en estas horas
entre el todo y la nada,
entre la nada y el todo.
No sé que sentir.
No quiero pensar.
La vida es demasiado corta
para tantas putas dudas.
Con los ojos cerrados
es mucho más fácil saltar.
Pero abrirlos luego
puede ser devastador.
Y mientras tanto,
el tic-tac volviéndome loca.
en estas horas
entre el todo y la nada,
entre la nada y el todo.
No sé que sentir.
No quiero pensar.
La vida es demasiado corta
para tantas putas dudas.
Con los ojos cerrados
es mucho más fácil saltar.
Pero abrirlos luego
puede ser devastador.
Y mientras tanto,
el tic-tac volviéndome loca.
Sunday, March 2, 2014
Saturday, March 1, 2014
Let me tell you something. You're beautiful. You're 15 years old, 40 years old, 87 years old. You're beautiful. You're black, you're white, you're mulatto, you're eskimo, you're asian, you're indian.You're beautiful. You're brunette, you're ginger, you're blonde, you're gray-haired. You're beautiful. You're gay, you're straigth, you're bi, you're transsexual. You're beautiful. You're tall, you're short, you're thin, you're fat. You're beautiful. You have freckles, wrinckles, dimples, moles. Whatever. You're beautiful. Don't let anybody tell you otherwise.
Hoy la he abrazado.
Después de seis años.
Tiene las mismas pecas,
y el mismo brillo en la mirada.
Está igual de delgada,
quizá incluso más,
y es igual de bajita.
Nada ha cambiado en ella.
Al menos, no por fuera.
La he visto venir por la acera de la panadería.
Yo caminaba por la otra,
y en cuanto la he visto aparecer,
he cruzado la calle sin pensármelo
y me he lanzado a sus brazos.
No se lo esperaba.
La he apretujado como
si fuera un cojín,
y he sonreído de aquí
a la luna y más.
Y entonces,
mirándome con esa cara
que tan bien conozco,
me ha dicho:
- Que abrazo tan lindo, dame otro.
Y yo,
conmovida,
la he vuelto a abrazar.
Después de seis años.
Tiene las mismas pecas,
y el mismo brillo en la mirada.
Está igual de delgada,
quizá incluso más,
y es igual de bajita.
Nada ha cambiado en ella.
Al menos, no por fuera.
La he visto venir por la acera de la panadería.
Yo caminaba por la otra,
y en cuanto la he visto aparecer,
he cruzado la calle sin pensármelo
y me he lanzado a sus brazos.
No se lo esperaba.
La he apretujado como
si fuera un cojín,
y he sonreído de aquí
a la luna y más.
Y entonces,
mirándome con esa cara
que tan bien conozco,
me ha dicho:
- Que abrazo tan lindo, dame otro.
Y yo,
conmovida,
la he vuelto a abrazar.
Estábamos en el Antzoki. Eran ya pasadas las 4 de la mañana, y el cansancio se me acumulaba. Yo no bebo, así que las noches a veces se me hacen largas, sobre todo cuando he pasado el día de un lado para otro. Ella sí bebe, y además tiene más marcha en el cuerpo que todo Bilbao junto. Os lo aseguro. Estuvimos bailando como si no hubiera mañana en el Consorcio, y yo desde luego ya no podía más. Y eso, en el Antzoki la música bueno, no estaba mal, pero a ratos se me hacía difícil aguantar. Cuando no ponen música que pueda bailar a veces empiezo a dormirme. Y en una de esas, después de la charla que tuvimos las dos, una de esas charlas intensas que te hacen llorar (lloré como una niña), pusieron un tema, que bueno, que me sacó todo lo bueno fuera. La miré, sonreí, y eso me bastó para ser la más feliz del mundo. Estaba bien, estaba con ella. Estaba a salvo, estaba segura. Estaba bailando, alargando la noche, celebrando un año más. Dándole una patada a los problemas y a las mierdas. Sintiéndome invencible. Y entonces lo entendí todo. Ya no puedo vivir sin ella. No hay manera.
Subscribe to:
Posts (Atom)