La besaría.
Quiero decir que la besaría.
Que le metería la lengua en la boca
y no pararía.
Que me perdería.
¿Entiendes?
Esa clase de beso.
Quedándome sin piel
y sin aire,
sin vida
y sin alma,
sin ancla,
y sin puerto.
Perdiéndome.
Del todo.
Como si no hubiera en el mundo
nada más que ella.
Como si todo fuera mar,
y ella el único puto pedazo de tierra
al que agarrarse.
Y joder si me agarraría.
Y es que no sé si entiendes muy bien lo que quiero
decir cuando digo que la besaría.
Porque yo cuando beso,
no beso:
cambio de cuerpo el alma.
Monday, September 8, 2014
Saturday, September 6, 2014
Cada vez que se vaya mira para atrás. No, no, no, mira para atrás. Cuando se esté yendo, y el viento acaricie su pelo, y mueva el culo como sólo ella lo mueve. Mira para atrás. Porque ella te estará mirando. Y como no mires, bajará la cabeza y pensará que por qué coño no la estás mirando. Y créeme, a ti no te conviene que se haga esa pregunta. Porque mientras camina con la cabeza baja, inhalando profundamente en cada paso, ella se estará preguntando: ¿Por qué no me ha mirado? ¿Por qué no ha aprovechado esos segundos en los que me alejaba para mirarme un poco más? ¿Qué era más importante que mirarme sonriendo para que yo al mirarle le pudiera sonreír de vuelta? Ya sabes, una de esas sonrisas de: todo está bien, nena. Pero no tú no la miras. Y no, ella no ve esa sonrisa. Y entonces, se escapan los colores. Y eso, colega no mola nada. Así que, coño, cuando se vaya, mira para atrás. Te prometo que merecerá la pena. Su sonrisa es increíble.
Friday, September 5, 2014
No miraste para atrás.
Te estaba mirando.
Estaba esperando que miraras.
Pero no miraste.
Subí las escaleras del bar y salí,
aunque primero miré por las rendijas
de la escalera,
y te vi mirando a tus amigos,
medio riendo.
Sonreí,
aunque me doliera el pecho.
Cuando llegué a la calle
Tania me abrazó
y lloré abrazada a ella.
Luego me sequé las lágrimas
y salimos corriendo de allí.
Como si al dejarte atrás
mi corazón te pudiera expulsar.
Pero no,
no funciona así.
Me di cuenta en ese momento.
Cuando no me miraste.
Que era el final.
Que ahora si que si,
era la despedida.
Que no vi tu sonrisa
haciéndome saber que todo estaba bien.
Porque no,
nada estaba bien.
Todo estaba jodidamente mal.
Y aun y todo.
Aunque nos vayan a separar más de mil putos kilómetros
y quizá no volvamos a estar nunca,
aunque me llore el alma,
y el corazón,
y todo mi cuerpo tiemble,
tengo que decirte,
mi vida,
que por un segundo de felicidad contigo,
valen la pena mil años de tristeza,
y que por un beso de esos
que me dejan sin habla,
mataría uno a uno a todos los hombres de la tierra.
Quiero decirte,
mi vida,
que contigo sólo hay una manera:
te amo como si el mundo
nunca se fuera a acabar,
y a la vez,
como si el sol
se fuera a apagar mañana.
Te estaba mirando.
Estaba esperando que miraras.
Pero no miraste.
Subí las escaleras del bar y salí,
aunque primero miré por las rendijas
de la escalera,
y te vi mirando a tus amigos,
medio riendo.
Sonreí,
aunque me doliera el pecho.
Cuando llegué a la calle
Tania me abrazó
y lloré abrazada a ella.
Luego me sequé las lágrimas
y salimos corriendo de allí.
Como si al dejarte atrás
mi corazón te pudiera expulsar.
Pero no,
no funciona así.
Me di cuenta en ese momento.
Cuando no me miraste.
Que era el final.
Que ahora si que si,
era la despedida.
Que no vi tu sonrisa
haciéndome saber que todo estaba bien.
Porque no,
nada estaba bien.
Todo estaba jodidamente mal.
Y aun y todo.
Aunque nos vayan a separar más de mil putos kilómetros
y quizá no volvamos a estar nunca,
aunque me llore el alma,
y el corazón,
y todo mi cuerpo tiemble,
tengo que decirte,
mi vida,
que por un segundo de felicidad contigo,
valen la pena mil años de tristeza,
y que por un beso de esos
que me dejan sin habla,
mataría uno a uno a todos los hombres de la tierra.
Quiero decirte,
mi vida,
que contigo sólo hay una manera:
te amo como si el mundo
nunca se fuera a acabar,
y a la vez,
como si el sol
se fuera a apagar mañana.
Un poco de dolor por vena.
Puedo correrme pensando en
el océano de sus ojos.
Eran más azules que el puto cielo.
A más de mil años luz,
y sin tocarle.
Me duele la piel
de tanta ausencia.
Pero me recompongo a cada paso.
Fue el único que me miró
como si yo de verdad existiera,
como si yo de verdad estuviera ahí.
Y joder,
estaba ahí.
Mirándole de vuelta,
queriendo parar el tiempo
para siempre.
Como si al mirarme
me hubiera hecho inmortal.
Y es que fuimos inmortales.
Mi corazón
latiendo a matar
en cada instante
en el que él estaba a menos
de cinco centímetros de mí.
Queriendo ahogarme
en sus lunares para siempre,
sabiendo que una vez dentro,
ya no habría forma de salir.
Pero es que yo
ya no quería salir,
no querría salir en la puta vida.
Me quedé a vivir en él,
como si hubiera sido
una sin techo toda mi vida
y el fuera el cobijo
que llevaba esperando
sin saberlo.
Como si no hubiese en el mundo
mejor lugar que su pecho.
Y es que todavía no he encontrado un lugar mejor
que aquel en el que el calor de su piel
me envolvía entera.
Puedo correrme pensando en
el océano de sus ojos.
Eran más azules que el puto cielo.
A más de mil años luz,
y sin tocarle.
Me duele la piel
de tanta ausencia.
Pero me recompongo a cada paso.
Fue el único que me miró
como si yo de verdad existiera,
como si yo de verdad estuviera ahí.
Y joder,
estaba ahí.
Mirándole de vuelta,
queriendo parar el tiempo
para siempre.
Como si al mirarme
me hubiera hecho inmortal.
Y es que fuimos inmortales.
Mi corazón
latiendo a matar
en cada instante
en el que él estaba a menos
de cinco centímetros de mí.
Queriendo ahogarme
en sus lunares para siempre,
sabiendo que una vez dentro,
ya no habría forma de salir.
Pero es que yo
ya no quería salir,
no querría salir en la puta vida.
Me quedé a vivir en él,
como si hubiera sido
una sin techo toda mi vida
y el fuera el cobijo
que llevaba esperando
sin saberlo.
Como si no hubiese en el mundo
mejor lugar que su pecho.
Y es que todavía no he encontrado un lugar mejor
que aquel en el que el calor de su piel
me envolvía entera.
Thursday, September 4, 2014
Fuck me hard,
badass.
In the pouring rain
any sunday morning.
After a long night
of dancin' and kissin'
and wantin' each other
like hungry animals.
Like fuckin' hungry animals.
Oh my god,
you're so fuckin' dope.
Drivin' me crazy
like a fuckin' carousel.
But I don't want you to stop.
Not now,
I'm wet already.
My inner depths are waitin' for you.
Give me a litlle time to breathe,
I feel like drownin',
but in a good way,
you know.
Now come here,
and make me feel
that paradise is on earth.
Be my fuckin' paradise.
And fuck me,
fuck me hard.
Like you can't breathe
if you don't do me.
badass.
In the pouring rain
any sunday morning.
After a long night
of dancin' and kissin'
and wantin' each other
like hungry animals.
Like fuckin' hungry animals.
Oh my god,
you're so fuckin' dope.
Drivin' me crazy
like a fuckin' carousel.
But I don't want you to stop.
Not now,
I'm wet already.
My inner depths are waitin' for you.
Give me a litlle time to breathe,
I feel like drownin',
but in a good way,
you know.
Now come here,
and make me feel
that paradise is on earth.
Be my fuckin' paradise.
And fuck me,
fuck me hard.
Like you can't breathe
if you don't do me.
Tuesday, September 2, 2014
Siempre se me dio mal hacer maletas.
Se me ha vuelto a joder la bombilla
de la lámpara de mi mesilla,
igual es una señal.
No hay luz
que me ilumine.
La nostalgia
gateando
por todas las rendijas,
creo que
me dejé la puerta abierta.
¿Y ahora cómo coño va a salir?
Suena Radiohead.
No sé por qué
me gusta tanto.
Siempre me pone triste,
pero a la vez
hay algo
en mí
que siempre lo necesita.
Desde aquel primer
"I wish I was special."
Como duele a veces la vida.
No sé qué coño
pasa
últimamente.
Se me caen los sueños al suelo
y piso mis
propias ganas
como si no fueran más
que escombros
de algo que fue
y ya dejó de ser para siempre.
A veces pienso
que he perdido los colores.
Y puede que sea así.
Pero luego pienso
que bajo hacia la tierra
de Camarón y Paco de Lucía,
y que tararearé canciones
de Lola mientras callejee por esa ciudad,
y que coño,
que se queden ellos con toda esa basura,
que yo me voy a por lo bueno,
y ya no pienso esperar.
Se me ha vuelto a joder la bombilla
de la lámpara de mi mesilla,
igual es una señal.
No hay luz
que me ilumine.
La nostalgia
gateando
por todas las rendijas,
creo que
me dejé la puerta abierta.
¿Y ahora cómo coño va a salir?
Suena Radiohead.
No sé por qué
me gusta tanto.
Siempre me pone triste,
pero a la vez
hay algo
en mí
que siempre lo necesita.
Desde aquel primer
"I wish I was special."
Como duele a veces la vida.
No sé qué coño
pasa
últimamente.
Se me caen los sueños al suelo
y piso mis
propias ganas
como si no fueran más
que escombros
de algo que fue
y ya dejó de ser para siempre.
A veces pienso
que he perdido los colores.
Y puede que sea así.
Pero luego pienso
que bajo hacia la tierra
de Camarón y Paco de Lucía,
y que tararearé canciones
de Lola mientras callejee por esa ciudad,
y que coño,
que se queden ellos con toda esa basura,
que yo me voy a por lo bueno,
y ya no pienso esperar.
- No, no voy a hablarte de mis miedos. No voy a decirte absolutamente nada. No te voy a abrir mi alma. Porque todavía no te has dado cuenta. Y no puedo entenderlo. ¿Cómo coño no te has dado cuenta?
- ¿Darme cuenta de qué?
- De que mis días malos llevan tu nombre, y de que la angustia que se me anuda en el pecho no es más que todo este silencio que me separa de ti. Toda esta mierda, toda esta puta mierda. No te has dado cuenta de que desde ese puto momento mi mundo se puso completamente del revés, y que desde entonces no hay forma de parar la tormenta. No, no te has dado cuenta. No te has dado cuenta de que tú no puedes ayudarme.
- No entiendo nada, ¿por qué no?
- Porque el problema eres tú.
Monday, September 1, 2014
Lejos de tus putos domingos,
mis latidos a más de cien.
No tengo palabras
que no sepan
a derrota.
Todo mi cuerpo
cubierto
de tu ausencia,
como si el aire me dijera:
él nunca va a tocarte.
Y que putada
que yo no quiera que
me toquen los demás.
Y que putada.
Bailo con los ojos cerrados,
como si así
pudieras aparecer aquí,
sin previo aviso
y de puntillas,
para que cuando los abriera
ya no pudiera dejar de sonreír.
La música suena,
me tiembla el alma,
y no hay rincón
en el que no vea
escrita la palabra imposible.
Quiero borrarla,
decirle que se vaya,
que no me gusta
una puta mierda.
Pero se aferra a mis párpados
como clavo ardiendo,
y no hay duda que valga:
es imposible.
Sería más fácil
ponerme a saltar en la luna.
Y dime,
¿que coño puedo hacer ahora?
mis latidos a más de cien.
No tengo palabras
que no sepan
a derrota.
Todo mi cuerpo
cubierto
de tu ausencia,
como si el aire me dijera:
él nunca va a tocarte.
Y que putada
que yo no quiera que
me toquen los demás.
Y que putada.
Bailo con los ojos cerrados,
como si así
pudieras aparecer aquí,
sin previo aviso
y de puntillas,
para que cuando los abriera
ya no pudiera dejar de sonreír.
La música suena,
me tiembla el alma,
y no hay rincón
en el que no vea
escrita la palabra imposible.
Quiero borrarla,
decirle que se vaya,
que no me gusta
una puta mierda.
Pero se aferra a mis párpados
como clavo ardiendo,
y no hay duda que valga:
es imposible.
Sería más fácil
ponerme a saltar en la luna.
Y dime,
¿que coño puedo hacer ahora?
Me rindo como se rinde un niño al intentar coger un globo que ya ha salido volando y el cielo exige a su vera: inocentemente. Sabiendo que no habrá forma de tocarte, pero mirando como vuelas con brillo en los ojos, mientras pienso que en realidad estás más bonito intentando llegar al cielo, libre y sin fronteras, y que yo, pobre de mí, sólo apagaría tu belleza.
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