TE QUIERO TUYA, MUJER.
te quiero con la falda corta y la lengua muy larga.
por todas las veces que una mujer tuvo que callar o fue callada.
te quiero con el pelo al viento, loca y salvaje,
siendo cualquier cosa menos su reflejo.
te quiero sin complejos,
enseñando cicatrices, marcando cintura, con escote si ese día te sientes atrevida,
con vaqueros ajustados o camisas trasnparentes,
sugiriendo u ocultando,
jugando al escondite.
te quiero en tu piel,
con estrías o sin ellas,
con tez porcelana o morena,
con hoyuelos o sin ellos,
con arrugas o sin ellas,
con todas las variantes de una cara al son del tiempo,
en todos los colores y matices que nos dio la tierra,
tu belleza no depende de su escala.
te quiero en tu desastre,
en tu look de entre semana,
bajando a por el pan con el pelo enmarañado y en chancletas,
con esa camiseta vieja que te encanta.
te quiero en chándal, en gorra y en zapas.
te quiero en el "tía, esa no es tu talla",
te quiero en el "no te sacas partido",
te quiero en el "deberías vestir más femenina".
porque sí,
te quiero en todo lo que quieras más allá de sus censuras.
te quiero en tu glamour,
en tu vestido de Chanel y aroma a pasarela.
te quiero en tus tacones, en tus bolsos de lentejuelas,
en tus vestidos cortos y tus outfits de fiesta.
te quiero en tu elegancia,
en tu pelo recogido y en tus pendientes de perlas.
en vuelos, en tablas,
en terciopelo o en seda.
en bailarinas o en sandalias,
dejando a las aceras boquiabiertas.
te quiero en tus sábado noche,
en tus total black y tus carmines,
en tu brillo y tu lip gloss,
en tu rimmel sin peligro de correrse porque ya solo aceptamos las sonrisas.
te quiero en tu rumba, en tu tango, en tu bachata.
en tu reggaeton y en tu pop,
en tu rap y en tu rock.
en cada movimiento, en cada paso, en cada salto, en cada giro,
haciéndolo siempre a tu manera.
te quiero perreando sola o con ellas,
besando el aire y sus mejillas,
partiendo a carcajadas los tabúes,
y bailando con la palabra libertad en tus caderas.
te quiero en tus lunes y en tus mañanas de domingo,
con la cara sin lavar y esa resaca,
o con tanto sueño que decides plantar a la primera alarma.
en uniforme de trabajo
o en pijama.
de todas tus formas estrambóticas,
con ganas de llorar o de poder con todo.
en tus días de amazona o de chiquilla,
en tus días de dragón o de polilla.
te quiero,
también,
desnuda sin vergüenza.
siendo océano en el quicio de la ventana,
o bailando por la casa como si no hubiera mañanas.
te quiero,
seas quien seas,
y estés donde estés,
siendo reina de tus mares y tus cielos.
porque te quiero.
te quiero agua.
te quiero fuego.
y te quiero tuya.
Tuesday, June 5, 2018
Friday, May 18, 2018
las buenas causas son las sonrisas, los 'gracias' de las bocas de extraños, las miradas de ternura cuando devuelves algo. las buenas causas son hacer, determinarse a cambiar pequeñas cosas, gestos que pueden mover montañas, os lo digo de verdad, he estado ahí. he visto a un mendigo reír más que a la pareja que pasaba por delante con ropa cara y smartphones en la mano, también a una niña ser feliz con una hoja de árbol recogida del suelo o a un niño corriendo detrás de su amigo, sin móviles, ni Gameboys, sin pantallas de por medio. he visto a la felicidad bailar en remolinos, la he visto a través de las arrugas de una anciana explicando como preparaba las lentejas, he visto al tendero de la esquina tararear mientras ordenaba las cajas de fresas, he visto a esa mamá ser caricia y pantera, y he sentido como el aire se llenaba de amapolas.
las buenas causas son aquellas que no se cuentan, que se ven sólo si miras muy atenta, las que te encuentras sin esperártelas en cualquier acera.
que yo me vaya para no apagar tu risa. o recorrerme el mundo entero para volverla a abrazar.
las buenas causas son aquellas que no se cuentan, que se ven sólo si miras muy atenta, las que te encuentras sin esperártelas en cualquier acera.
que yo me vaya para no apagar tu risa. o recorrerme el mundo entero para volverla a abrazar.
Friday, May 4, 2018
el camino que he de hacer hasta tus dos lunares es más largo, más eterno, más imposible que el tiempo. te tengo grabado en mi derrota, en mi certeza de perderte, en esa llamada que hace tanto fue y todavía tanto me remueve. no era yo pero sí lo fui. qué tormenta tan tormenta, tan incendio abrasador, tan desgarro. cómo pude no verlo y no verte, no ser caricia de algodón cuando tú eras tan herida. cómo pude no estar, no ser manta, jersey de lana, curarte el frío y el alma.
cómo pude no ser, mi vida, si tú lo eras, tú lo eras, todo y más, tierra y mar, cielo siempre tan tan brillo colgado de esos ojos. tú que nunca fallaste, que me enseñaste que ni la distancia ni el tiempo, que la honestidad es para siempre, que tu verdad no se compraba.
tú, eternamente bueno, tan azul y de colores,
tibia calma de domingo después de un huracán de daños.
tú, que desde ese lugar me echaste de menos.
yo, que rota y desangrada no te supe escuchar.
tibia calma de domingo después de un huracán de daños.
tú, que desde ese lugar me echaste de menos.
yo, que rota y desangrada no te supe escuchar.
Monday, April 16, 2018
desde el epicentro de este abismo rujo la verdad que me late en cada punto débil,
en cada retal de todas las pieles que fui hasta este ahora.
en estos gastados omoplatos donde antes había alas,
hoy sólo hay cicatrices,
carne atravesada.
navego por ciudades de colores en sueños de cristal y purpurina que nada tienen que ver con mi
realidad más cruda. con mis días color gris y sabor agrio, con ese alambre de espino que envuelve mis caricias y algodones.
aquí, en este nido vacío, en este escondrijo helado,
aquí sangro las canciones que eran sólo tú y sólo por eso.
es de noche, y hace frío, y aquí te lloro. afuera llueve y casi parece que vuelvo, a esa tierra, a ese olor, a ese recuerdo. los viernes eran más especiales, la vida sabía más a volar.
pero luego el mundo.
tengo tus ojos enganchados a mis latidos.
en mi memoria estamos bailando para siempre.
en cada retal de todas las pieles que fui hasta este ahora.
en estos gastados omoplatos donde antes había alas,
hoy sólo hay cicatrices,
carne atravesada.
navego por ciudades de colores en sueños de cristal y purpurina que nada tienen que ver con mi
realidad más cruda. con mis días color gris y sabor agrio, con ese alambre de espino que envuelve mis caricias y algodones.
aquí, en este nido vacío, en este escondrijo helado,
aquí sangro las canciones que eran sólo tú y sólo por eso.
es de noche, y hace frío, y aquí te lloro. afuera llueve y casi parece que vuelvo, a esa tierra, a ese olor, a ese recuerdo. los viernes eran más especiales, la vida sabía más a volar.
pero luego el mundo.
tengo tus ojos enganchados a mis latidos.
en mi memoria estamos bailando para siempre.
Thursday, April 12, 2018
también hay dolor en el silencio,
en el grito ahogado de unas entrañas que no hablan.
la sonrisa fingida que hace de parche,
el agujero gangrenado que no se ve desde los soleados ventanales.
hay una forma secreta de ser llanto,
un vacío indescriptible que no se traslada a la piel,
la pena que es antesala de otra pena,
tristeza azul y gris que sólo late y es mutismo.
sí, hay dolor en el silencio,
en todos los gestos que son sólo disfraz,
malabarismo.
la mayoría de las veces lo guardo tan adentro que nadie se puede imaginar
el desgarro de mis infiernos.
pero hubo veces que grité
rugí,
moví cimientos.
y es que algunas veces, las peores,
el dolor desborda tanto que el cuerpo no es suficiente para abarcarlo entero.
en el grito ahogado de unas entrañas que no hablan.
la sonrisa fingida que hace de parche,
el agujero gangrenado que no se ve desde los soleados ventanales.
hay una forma secreta de ser llanto,
un vacío indescriptible que no se traslada a la piel,
la pena que es antesala de otra pena,
tristeza azul y gris que sólo late y es mutismo.
sí, hay dolor en el silencio,
en todos los gestos que son sólo disfraz,
malabarismo.
la mayoría de las veces lo guardo tan adentro que nadie se puede imaginar
el desgarro de mis infiernos.
pero hubo veces que grité
rugí,
moví cimientos.
y es que algunas veces, las peores,
el dolor desborda tanto que el cuerpo no es suficiente para abarcarlo entero.
Saturday, April 7, 2018
este intrépido empujón hacia la nada,
estas mejillas en carne viva en mitad del baile de máscaras.
a mí se me ven hasta los sueños.
y mis demonios van conmigo de la mano.
bailo sola el tango de Gardel que me enraíza a otra tierra,
también escucho a la pena cantar desde sus ojos.
ella murió triste y sola.
y esa tragedia es una bomba al corazón.
le habría dado mi mejor abrazo,
le habría dicho que en el infierno la soledad es destrucción,
pero que hizo algo tan bello con sus pájaros azules
que el mundo no podrá dejar de amarla para siempre.
qué mal cuidamos a veces. qué hecatombe comprender la valía de un momento de dulzura cuando ya no están y ya se han ido. cuando todo es silencio, gangrena, vacío.
soy esa clase de chica. la chica que llora fácil y tierno por corazones que jamás ha conocido pero siente. la injusticia del mundo se me cae encima y soy dolor. mi mejor homenaje es que escucho esa canción y yo sonrío, porque sé que el negro está por todas partes, pero también, ángel desarmado, musa de ciudad y corazón incendio, encontramos el color. como contigo y tus vestidos. como contigo y esa forma de alcanzar la eternidad que tenías cuando sonreías. ¿sabes que fui a pisar tu suelo? ¿a sentirme más cerca de entender tus soledades?
hay tantas personas en el mundo. podríamos tener tantos amigos, conocer a almas gemelas de palomitas y sofá, de días de helados y conciertos, de abrazos que curan miedos y cosen alas de fuego. y, sin embargo, cuánta soledad, cuantas cataratas regando soliloquios. ¿dónde te fuiste, sirena de blues y lazos rojos? ¿qué ruiseñor te canta cuando se apagan las luces?
qué difícil respirar cuando ya todo te inunda.
cuando estás en medio de la avenida más transitada y no hay pares de ojos que te vean. es entonces cuando sacude el abandono. es entonces cuando las fauces del desamparo nos dan la bienvenida:
"estás rodeado de humanos, y, sin embargo, sólo estás tú."
ojalá alguien hubiese oído a tiempo tu quejido, pequeña gran leona. ojalá alguien hubiese sabido convertir la casa en hogar.
estas mejillas en carne viva en mitad del baile de máscaras.
a mí se me ven hasta los sueños.
y mis demonios van conmigo de la mano.
bailo sola el tango de Gardel que me enraíza a otra tierra,
también escucho a la pena cantar desde sus ojos.
ella murió triste y sola.
y esa tragedia es una bomba al corazón.
le habría dado mi mejor abrazo,
le habría dicho que en el infierno la soledad es destrucción,
pero que hizo algo tan bello con sus pájaros azules
que el mundo no podrá dejar de amarla para siempre.
qué mal cuidamos a veces. qué hecatombe comprender la valía de un momento de dulzura cuando ya no están y ya se han ido. cuando todo es silencio, gangrena, vacío.
soy esa clase de chica. la chica que llora fácil y tierno por corazones que jamás ha conocido pero siente. la injusticia del mundo se me cae encima y soy dolor. mi mejor homenaje es que escucho esa canción y yo sonrío, porque sé que el negro está por todas partes, pero también, ángel desarmado, musa de ciudad y corazón incendio, encontramos el color. como contigo y tus vestidos. como contigo y esa forma de alcanzar la eternidad que tenías cuando sonreías. ¿sabes que fui a pisar tu suelo? ¿a sentirme más cerca de entender tus soledades?
hay tantas personas en el mundo. podríamos tener tantos amigos, conocer a almas gemelas de palomitas y sofá, de días de helados y conciertos, de abrazos que curan miedos y cosen alas de fuego. y, sin embargo, cuánta soledad, cuantas cataratas regando soliloquios. ¿dónde te fuiste, sirena de blues y lazos rojos? ¿qué ruiseñor te canta cuando se apagan las luces?
qué difícil respirar cuando ya todo te inunda.
cuando estás en medio de la avenida más transitada y no hay pares de ojos que te vean. es entonces cuando sacude el abandono. es entonces cuando las fauces del desamparo nos dan la bienvenida:
"estás rodeado de humanos, y, sin embargo, sólo estás tú."
ojalá alguien hubiese oído a tiempo tu quejido, pequeña gran leona. ojalá alguien hubiese sabido convertir la casa en hogar.
- poema inspirado por Amy. eterna será tu voz y eterna tu sonrisa de antes del abismo. tus ojos tristes encerraban una belleza sobrehumana.
Thursday, April 5, 2018
Canciones de cuna en noches de guerra e incendio,
en noches de miedo y desvelo,
en noches que devoran miocardios.
Canciones de cuna que alguien canta suave en alguna parte que no es ésta y tampoco nadie sabe.
Esa voz, tan madre y tan caricia, que desgarra la noche como puñales de acero, y rompe y devasta
más que las bombas, más que el combate. Esa voz, que nadie quiere oír, que nadie quiere sentir como tirita, como gime de dolor en el lamento, como tiembla al sentirse mutilada.
Es la canción de una llamada de auxilio, bengala en el mar, botón de emergencia en jaula de cristal del mundo moderno. Un grito de socorro camuflado bajo una tenue melodía que vivió mantas de lana y biberones, ojos abiertos pureza y cielos, cariños entre pieles conocidas desde siempre, inocencias tan preciosas que eran oro.
Es la canción en honor a un silencio atronador, a un vacío insoportable, a un corro de las patatas alrededor de las mortajas, a un sol amputado. Es la canción para expresar lo inexpresable, un quejido maternal después del frío corte, un aullido inconsolable alrededor del hielo.
Una nana de sal y cebolla a una cuna vacía.
Poema por todos los niños, bebés o no, que han sido asesinados en Siria desde que empezó el conflicto. Mientras occidente mira hacia su propio ombligo de capitalismo salvaje e indiferencia innata, miles de vidas de niños que tenían que haber llenado el mundo de carcajadas han sido arrancadas y erradicadas. No existen la justicia ni la paz, sólo existen la victoria y el dinero. Y es tan triste y tan desgarrador que a mí se me inunda el alma. Vivimos en un mundo en el que los niños no están a salvo. Y un mundo en el que los niños no están a salvo es prueba irrefutable de que hemos fallado como especie.
“El
silencio de la comunidad internacional ante los crímenes de guerra y
los crímenes contra la Humanidad cometidos en Siria anima a los
criminales a matar cada vez a más sirios porque no encuentran a
nadie que se lo impida”,
ha denunciado el Observatorio, que ha reclamado la intervención del
Tribunal Penal Internacional o “el establecimiento de un tribunal
especial para Siria”.
Tuesday, March 27, 2018
los ojos de la luna brillan sobre papeleras llenas de mierda. es la decadencia vestida de fiesta. lleva los tacones en la mano y brilla como las monedas. nadie se da cuenta de lo barata que vendimos la dignidad. nadie se da cuenta de cuánto duele ver a la soledad sentada en unos bancos de madera, en una boca de metro, delante de un escaparate en la que la chaqueta marca 49,95. las canciones que se cantan en la calle, de alguna manera, dicen mucho más, y, sin embargo, ¿quién escucha?
iba yo por Fuencarral y una niña que se había perdido por unos minutos que le parecieron una eternidad gritaba "mamá" con tanta fuerza y miedo que se me congeló la vida. empezó a mirar a todos lados, no sabía si correr o quedarse, mientras miradas de extraños la observaban y ella sólo sabía gritar una verdad: mamá, sin ti me muero de miedo.
nos morimos de miedo. tantas veces que ya casi ni lo notamos. y seguimos igual porque tenemos que seguir igual, en un mundo que nos ha hecho pensar que lo peor que nos puede pasar es que el móvil se nos quede sin batería. mientras tanto, donde sea, hay una niña que no tiene un mamá que gritar, un niño que no va a llegar a ninguna casa, un señor escondido debajo de una montaña de mantas, en medio de una avenida de una gran ciudad donde nadie se para ni siquiera a mirarle, que volverá a pasar el día hablándole a un cartón de vino, una mujer que sabe que el perro que duerme acurrucado a sus pies le ha sido más leal que cualquier ser humano, un trabajador inmigrante que llegará a su casa sabiendo que mañana seguirá siendo diferente y menos, y tragará saliva mientras le miran con desprecio, una chavala que se desvestirá y verá que tiene moratones en las piernas porque salió a gritar por los derechos de todas las personas, a defender la dignidad más allá de colores y fronteras, pero hubo un policía, o dos, o varios, a los que eso no les parecía apropiado, y otro señor tradicional y católico que se irá a la cama tranquilo porque pensará "mientras me roben los míos tampoco es tan terrible" y no pensará en nada más.
y así, ensuciándonos el alma, vamos dejando que caigan los valores y los sueños, ideales de otros tiempos que aspiraban a algo más. nos tienen sumergidos en burbujas de neón y no sabemos mirar fuera del acuario. porque cuando sentimos que algo va a cambiar nos morimos de miedo y no sabemos controlar tantas cosas que es más fácil irse a la cama con los ojos vendados y la indignación en pausa.
y qué raro, ¿no? que a mí me de más miedo esto. que hayamos dejado de ser humanos para convertirnos sólo en aquello que ellos necesitan. borregos eternos de un sistema que no funciona y no nos sirve pues destruye tanto las almas, oscurece tanto las miradas, que no hay nada que valga ese descenso a los infiernos.
los valientes son los que lo hacen a pesar del miedo, porque la forma más eficaz que tienen los tiranos de alimentar sus propios intereses es practicar el gobierno del terror. pero los que no tienen nada que perder, no tienen nada, miedo tampoco. y es en ese espacio donde la revolución puede empezar a ser.
muchos intentaron cambiar el mundo a través del arte, dejaron su huella y su forma de pensar, una revolución de ideas y de humanidad, una caricia eterna a todas las almas, a todas las caras. nos dejaron su potencial, su conocimiento y su legado, todos los intentos de convertir la frialdad en calor de hogar, regazo.
y sí, claro que así también se cambian mundos, se siembran semillas que gritarán mañana, se abren mentes y ventanas: es la antesala de la rebeldía. pero, después de haberlo intentado de muchas maneras, después de haber hecho muchos caminos, después de tantos nombres, tantas historias, tantos inicios... creo que se acerca el momento de volver a defender con lágrimas y piedras lo que nos están quitando.
ahora es tú decisión: o cedes, o peleas.
Monday, March 19, 2018
La vida es este calendario con tachones
y en mis ojeras estás.
Estás y ya no sé si es norte o sur,
caigo por todas partes
y por todas partes duele.
Es en mis costillas donde marco infortunios,
es en mis terrores donde te vuelvo a nombrar.
Y así pasamos.
Por este mar lleno de hienas que hacen temblar la medianoche,
por esta solitaria carretera que deja crucifijos en cunetas en penumbra.
Tuve miedo y no grité,
no te hice señas.
Y estás, en mis ojeras y en mi sed,
en este gélido desierto de adjetivos sin dueño.
Monday, March 5, 2018
también me despedazo en esta luna nueva, en este frío hielo, en este mar ceniza. también soy, pájaro caído, pétalo marchito, sirena de otro océano. y no te canto, pero albergo en el pecho una melodía ciega que late tímida tu fuego. y no te canto, pero mis palmas aguardan el momento de bailarte, cuando el mundo se acabe, cuando no quede nadie.
dónde estés estaré antes.
también me abraso, con restos de caricia que no te di y no me diste, con todas las noches que pudimos engendrar y no bebimos, con todos los besos que tuve a punto de saltarte, con todas mis ganas que en tu espalda quisieron suicidarse. también me abraso, con el recuerdo de tu brillo en mis retinas, con el aroma de tu pelo en mis espinas, con el tacto de tu piel tan torbellino.
si al menos me hubieras concedido un baile.
girará el tiempo, girará la tierra,
y tú serás siempre poema.
te eché de menos teniéndote delante
y nunca me atreví a decirte casi nada,
porque estabas tan bonito aquel atardecer que hasta las paredes suspiraron.
hace tiempo que no sé cómo mirarte
y me tiemblan las entrañas como delirios de fiebre futurista,
pesadillas fulminantes.
en mis sueños llegamos a un lugar donde pudimos ser un rato.
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