Tuesday, December 31, 2013

Y no es mi culpa,
si su sonrisa sabe a casa,
y si habla de esa manera,
y si tiene esa mirada
que sólo le quieres abrazar.

Y no es mi culpa si le echo de menos
de aquí a la luna y más.
Es su culpa,
por ser tan genial.
Por ese oyuelo derecho,
hubiera pagado.
Hubiera incluso
casi matado.
No hay libertad que no se pague con sangre.
Rozando los aledaños de su alma,
sintiendo el rocío en cada amarre.
No hay manera de soltarlos,
no hay manera de alcanzarla.

Monday, December 30, 2013

Yo no quiero nada especial.
Ese disco.
Ese libro.
Más folios en blanco.
Su mirada.
La de ellas.
Que todos los corazones que quiero
sigan latiendo con fuerza.
Que no dejen de sonreír.
Que el sol siga saliendo.

Y si puede ser,
y sólo si puede ser,
que por fin sea capaz
de ponerme a hacer deporte.


I LOVE YOU TO THE BONES.
Ez daki nola bizitzen dudan,
nola daramadan barnean,
zer esan nahi duen niretzat.

Bere begiek,
ordurarte inork sekula
begiratu ez ninduen
bezala begiratu
zidatenean,
nire begiek nola egin zuten negar,
nire bihotzak irribarre egiten zuen bitartean.
Y él a veces cree que me he olvidado.
Como si eso fuera posible.
Como si eso fuera una opción.

Nunca.
Las agujas del reloj ya van gruñendo
que es hora de irse a dormir.
Las agujas del reloj
o lo que sea
que mueva los
números
del reloj de mi portátil.

Quizá el sueño tarde aún un poco más en venir.
Quizá tenga un motivo más para que me cueste dormir esta noche.
Quizá no debería.
Pero lo sigo haciendo.
Me da miedo.
Miedo
que en
las distancias
cortas
siga ganándome
el pulso
que siempre me ganaba.
Miedo
de caer
rendida sin remedio
al error
del que tanto
me costó escapar.