I've been looking for her
in all of those places where I don't belong.
She was mine,
and I was hers.
And the world didn't matter.
Now, I've lost my compass,
and I can't find my north anymore.
She's gone,
and my home's empty.
Your home is wherever you put your heart into.
I put my heart into her,
and now
I can't take it back.
Because she took it forever,
and she's not here.
What am I doing?
It's not worth it.
Without her,
there's no road
to walk,
no path will take me to the paradise.
The world is my hell
and I'm burning slowly.
She's not here.
She's not there.
She's everywhere.
Where do I belong now?
Her heart was my home.
Now I'm empty.
I feel like cryin'.
I'm a little child
yellin' for salvation.
Give me my blanket,
maybe underneath
I will feel a little warmth.
I won't tell you though,
I won't let you know.
The world is gettin' smaller.
And I miss her.
Monday, June 30, 2014
Todavía pienso que esa noche de verano
no tenía que haber acabado así.
Pero entonces, la vida.
Se interpuso,
se puso a poner la zancadilla.
Cosas de esas que hacen que te caigas,
ya sabes.
No me rompí los dientes,
pero me hice daño.
Cerca del corazón,
creo.
Lo más jodido es
pestañear y entender
que no hay forma de volver a repetirlo
para intentar hacerlo bien.
No hay "rewind"
en la vida real.
Y te jodes.
Y bailas.
O lo que sea.
no tenía que haber acabado así.
Pero entonces, la vida.
Se interpuso,
se puso a poner la zancadilla.
Cosas de esas que hacen que te caigas,
ya sabes.
No me rompí los dientes,
pero me hice daño.
Cerca del corazón,
creo.
Lo más jodido es
pestañear y entender
que no hay forma de volver a repetirlo
para intentar hacerlo bien.
No hay "rewind"
en la vida real.
Y te jodes.
Y bailas.
O lo que sea.
Sunday, June 29, 2014
La soledad es eso.
Una señal de stop
y la lluvia cayendo.
No me da miedo
sentir este vacío.
Lo que pasa con los monstruos
es que les damos de comer
cada vez que pensamos
"no se puede."
Pero hay carcajadas
que apagan todos los miedos,
y momentos en los que
el mundo te grita
un
"por tus ovarios que puedes",
mientras el sol vuelve a salir
y la vida baila.
Y entonces,
sí.
Una señal de stop
y la lluvia cayendo.
No me da miedo
sentir este vacío.
Lo que pasa con los monstruos
es que les damos de comer
cada vez que pensamos
"no se puede."
Pero hay carcajadas
que apagan todos los miedos,
y momentos en los que
el mundo te grita
un
"por tus ovarios que puedes",
mientras el sol vuelve a salir
y la vida baila.
Y entonces,
sí.
Saturday, June 28, 2014
No sé como lo ves,
pero tengo a Lana en vinilo
y la casa para mi sola.
Mañana voy a parar los relojes.
Bailaré descalza
mientras ella me canta al oído
en ese tocadiscos viejo de mi padre
que todavía suena a paraíso.
No tienes ni idea
de como suena su voz.
Podría hacerle el amor eternamente
y no cansarme nunca.
Ya ves,
bailé con él alguna vez
al compás de alguno de esos vinilos.
Y aquel irlandés que llegó a mi sofá,
eligió uno al azar
para bailar sobre la alfombra
como si no hubiera mañana.
Y joder que sí bailamos.
Tienen algo,
los vinilos,
que no tiene nada más en este mundo.
Guardan dentro la música
de la manera más pura y limpia,
de la manera más mágica.
Que la aguja toque la superficie
y suene,
¿no te parece magia?
De mayor quiero un cuarto lleno
de vinilos
y un tocadiscos de madera.
Hacer magia,
y que nunca deje de sonar.
Y bailar y bailar y bailar,
hasta que el mundo se acabe.
pero tengo a Lana en vinilo
y la casa para mi sola.
Mañana voy a parar los relojes.
Bailaré descalza
mientras ella me canta al oído
en ese tocadiscos viejo de mi padre
que todavía suena a paraíso.
No tienes ni idea
de como suena su voz.
Podría hacerle el amor eternamente
y no cansarme nunca.
Ya ves,
bailé con él alguna vez
al compás de alguno de esos vinilos.
Y aquel irlandés que llegó a mi sofá,
eligió uno al azar
para bailar sobre la alfombra
como si no hubiera mañana.
Y joder que sí bailamos.
Tienen algo,
los vinilos,
que no tiene nada más en este mundo.
Guardan dentro la música
de la manera más pura y limpia,
de la manera más mágica.
Que la aguja toque la superficie
y suene,
¿no te parece magia?
De mayor quiero un cuarto lleno
de vinilos
y un tocadiscos de madera.
Hacer magia,
y que nunca deje de sonar.
Y bailar y bailar y bailar,
hasta que el mundo se acabe.
Friday, June 27, 2014
Thursday, June 26, 2014
La miraba y se le nublaban los ojos. Nunca cupo tanto dolor en una mirada. Cuando miraba cómo andaba por la calle, cómo sonreía cuando el viento le acariciaba el pelo, cómo bailaba porque sí, porque le apetecía, cómo lo decía todo sin necesidad de hablar. Cómo existía. Porque ella existía de una manera diferente, más cruel y más intensa que todas las demás. Existía doliendo, siendo tan nítida que hacia que el mundo se desvaneciera a su paso. Era tan real que parecía haber existido siempre, y sin embargo cada nuevo día se llenaba de un nuevo matiz, cambiando, mutando, transformándose. En todo lo que ella no podía tocar pero ansiaba. En todo lo que ella no podía tener pero soñaba. Y es que cuando la miraba, se le nublaba la mirada y le temblaba el corazón, se le desprendía el alma y se le caía la vida a los pies. Sólo de pensar en ella a las 20:00 de la tarde en cualquiera de esas calles sentía que podía morirse. Y moría. Moría por ella, en ella. En cada letra de su nombre. En cada molécula de su cuerpo. En cada carcajada que le regalaba al viento. Moría en ella, y ella sin saberlo. Siempre sin saberlo.
¿Pero cómo decírselo? Que estaba enamorada de ella, con las manos sudorosas y las rodillas al borde del precipicio. Con las putas mariposas dejándola sin entrañas, sin nada a lo que agarrarse. El nudo en la garganta se quedó a vivir en ella, porque ya no había forma de soltarlo. Y la vida parecía estar siempre a punto de suicidarse. Desde que ella. Desde que ella llegó para revolverlo todo, para cambiar la dirección del viento, para hacer del norte el sur, para volverla loca. Para marcar con fuego cada huella que daba en el asfalto, siempre en dirección prohibida, saltándose los semáforos. Y es que no había carmín en el mundo para disimular su dolor, ni gafas de sol que pudieran eclipsar el huracán de sus ojos. Desde el primer átomo hasta el último, y sin parar a respirar..
.. la amaba con todo.
Como si el mundo la hubiera creado sólo para que ella pudiera mirarla.
Wednesday, June 25, 2014
Al
final perdí el pañuelo amarillo.
¿Te lo
puedes creer?
La vida
me jode
cuando
roza mis vértices,
cuando
llega a esos puntos
débiles
que jamás le enseño a nadie.
Me
desmorono.
No
necesito que nadie me recoja,
estaré
bien mañana por la mañana.
Ahora
déjame romperme.
Con esa
canción
en mis
oídos,
fuerte,
a punto
de reventarme los tímpanos,
me
estoy imaginando en cualquier otro lugar.
Que
curioso,
acabo
de llegar a casa,
y ya me
quiero ir.
No me
quiero ir.
Sólo
volar,
sólo
rozar
un poco
más el sur.
Mi mapa
y tu mapa no coinciden,
no
encontraremos el punto de
“están
ustedes aquí”.
Y no me
importa.
Puedo
romperlos todos,
rehacer
cada coordenada,
cambiar
las latitudes.
Sólo si
me dices
que no
lo haga.
(Lo haré.)
Sólo si
me prohíbes acercarme.
(Me
acercaré.)
Mientras
tanto,
me
alejo
como
las pierdas del río
se
alejan hacia el mar.
Como una jodida estrella fugaz.
Que
pasa y brilla,
pero
nunca se queda.
No
tiene ningún puto sentido.
No
tengo.
Sentido.
Ninguno.
Sin
direcciones marcadas,
tropiezo
en cada piedra.
En la
misma de siempre.
Me la
conozco bien.
Y aún
así sigo sin ser capaz
de
esquivarla.
Cada
caída es un nuevo comienzo,
y cuando sale el sol la vida en blanco y negro.
A
cámara lenta
esos
recuerdos
en los
que sales tú
intentando
hacerme reír entre
las
lágrimas.
Todavía
duele.
La
ausencia pesa
como el
plomo
y entre
mis manos
ceniza.
¿Dónde
estás?
El
horizonte queda tan lejos
que ni
siquiera hago el amago
de
intentar tocarlo.
Te
pregunté si querías bailar conmigo
Y me
dijiste que no.
Bailé
sola en medio de la calle.
Estaba
llena de gente pero no me importó.
Y así
tropecientas
veces.
Quizá
era verdad
Que no
podíamos ser.
Que no
íbamos a ser.
Que no
pudimos tanto.
Y mi
vida es un largometraje en color sepia
con ese
leitmotiv sonando
suave
y conmigo dando vueltas.
Al
menos aprendí
a seguir bailando sola.
A no
parar aunque no tuviera
otro
par de pies
acompañando
a los míos.
Bailé
con la vida
Y me
pisó los pies.
Sí.
Pero
seguí bailando.
Mi
pista de baile es el mundo,
y mi
pareja de baile
la musa
eterna
que
duerme conmigo en mi colchón.
Estoy
bien,
no te
preocupes.
Estoy
bailando.
Podría haberte dicho un monton de cosas,
pero no encontré las palabras.
Y aunque las hubiese encontrado
creo que me habrian faltado mil vidas
para conseguir el valor
de atreverme a decirtelas.
Aunque creo que mis ojos
me delataron varias veces.
Te habría dicho,
que eras el más bonito del grupo,
y que la vida contigo
parecía bailar
frenéticamente,
sin tiempo para parar a respirar.
Te habría dicho
que desde el momento en que te conocí
comprendí que la vida,
siempre guarda los regalos más bonitos
donde menos te los esperas,
para que al llegar
pongas esa cara de sorpresa
y vuelvas a sonreir.
Yo no vi mi cara
cuando te vi a ti,
pero joder,
tuvo que ser algo
parecido a la felicidad.
¿No?
Me faltan mil tejados todavía,
mil huracanes.
Pero a ti te voy a llevar
siempre
muy cerca
del lado bueno de las cosas.
Como un amuleto de esos que dan suerte
y que la gente aprieta
cuando siente que vienen curvas.
Quizá me vengan curvas,
no lo sé.
Pero tengo la certeza
de saber que cada vez que te piense
volveré a sonreir
como si no existiera el gris.
Eres mi lado bueno,
la carcajada a destiempo
que para todos los relojes.
El "amigos nadie más, el resto es selva",
el corazón más bonito
del ecuador hacia arriba.
Mi sonrisa.
pero no encontré las palabras.
Y aunque las hubiese encontrado
creo que me habrian faltado mil vidas
para conseguir el valor
de atreverme a decirtelas.
Aunque creo que mis ojos
me delataron varias veces.
Te habría dicho,
que eras el más bonito del grupo,
y que la vida contigo
parecía bailar
frenéticamente,
sin tiempo para parar a respirar.
Te habría dicho
que desde el momento en que te conocí
comprendí que la vida,
siempre guarda los regalos más bonitos
donde menos te los esperas,
para que al llegar
pongas esa cara de sorpresa
y vuelvas a sonreir.
Yo no vi mi cara
cuando te vi a ti,
pero joder,
tuvo que ser algo
parecido a la felicidad.
¿No?
Me faltan mil tejados todavía,
mil huracanes.
Pero a ti te voy a llevar
siempre
muy cerca
del lado bueno de las cosas.
Como un amuleto de esos que dan suerte
y que la gente aprieta
cuando siente que vienen curvas.
Quizá me vengan curvas,
no lo sé.
Pero tengo la certeza
de saber que cada vez que te piense
volveré a sonreir
como si no existiera el gris.
Eres mi lado bueno,
la carcajada a destiempo
que para todos los relojes.
El "amigos nadie más, el resto es selva",
el corazón más bonito
del ecuador hacia arriba.
Mi sonrisa.
Monday, June 23, 2014
Pedirme que sea racional a estas alturas
es como pedirle peras al olmo.
El corazón a mil por hora
cantando en la ducha
canciones sin sentido
sólo por el placer
de levantar la voz.
Que el mundo se entere,
la cosa no anda tan mal por aquí.
Hacer el pino a las mañanas cada vez que
pongo los pies en el cielo,
intentando no tropezar
con la alfombra de Aladín.
Ya ves,
la vida está llena de sorpresas.
Viene el huracán
y se lleva los tejados.
Me ha dejado sola
bailando bajo la lluvia
esa canción
que me recuerda a ti.
Como si no tuviera
ya bastante.
Me mojo y pienso
que no me importa nada.
Y en cada gota,
tú.
es como pedirle peras al olmo.
El corazón a mil por hora
cantando en la ducha
canciones sin sentido
sólo por el placer
de levantar la voz.
Que el mundo se entere,
la cosa no anda tan mal por aquí.
Hacer el pino a las mañanas cada vez que
pongo los pies en el cielo,
intentando no tropezar
con la alfombra de Aladín.
Ya ves,
la vida está llena de sorpresas.
Viene el huracán
y se lleva los tejados.
Me ha dejado sola
bailando bajo la lluvia
esa canción
que me recuerda a ti.
Como si no tuviera
ya bastante.
Me mojo y pienso
que no me importa nada.
Y en cada gota,
tú.
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