Wednesday, September 10, 2014

Este silencio de mierda
haciendo mella en cada rincón.
La calle grita
de otra manera,
y no tengo por qué pararme a respirar.
Un poco de caos
en vena,
por favor,
estoy harta de ser la niña buena.

¿Y qué si lo pongo todo del revés?
El desorden siempre fue más divertido.

Aléjate,
aquí no hay sitio para nadie.
Ni siquiera para
ti,
aunque por ti fuese capaz de matar.

Mi brújula ahora marca el sur,
ya nada es lo mismo.
Me follaré a la vida
sin anticonceptivos.
Con todas las de perder,
a lo loco
y sin frenos.

Porque a veces
eso de que nada te salga bien
es en realidad
muy buen augurio.

Tuesday, September 9, 2014

Y así fue como aquella vez se fue sin que le besara porque yo no podía besarle porque él había bebido de una puta lata, y yo no puedo beber de las putas latas. Si me hubiera muerto en ese momento, él se habría quedado sin mi último beso, sólo porque mi cabeza no me dejaba hacerlo. Esa idea me mató tanto que me odié mientras lloraba pensando en lo que dejaba pasar, sólo porque mi cabeza era un poco diferente. Me prometí que intentaría siempre superar cada obstáculo que el trastorno me pusiera delante. Pero a veces, te vuelves loco, y no puedes hacer absolutamente nada. Suerte que él sí me entendía. Aunque la cara con la que se fue aquel día era suficiente para quererte arrancar el corazón.
No voy a contarlo,
es devastador.
Como cuando pasa un huracán
y se lo lleva todo.
Igual de voraz
y efectivo.
Una fuerza destructora
que acaba con lo poco que queda.
Destiérrame de esta trinchera,
joder.

Y así la vida
sigue girando,
una vuelta
cada 24 horas,
mientras
adentro
todo sabe a plomo.

Cuando recuerdo
esos momentos,
me tirita el alma
y me cuesta respirar.

Monday, September 8, 2014

La besaría.
Quiero decir que la besaría.
Que le metería la lengua en la boca
y no pararía.
Que me perdería.
¿Entiendes?
Esa clase de beso.
Quedándome sin piel
y sin aire,
sin vida
y sin alma,
sin ancla,
y sin puerto.
Perdiéndome.
Del todo.
Como si no hubiera en el mundo
nada más que ella.
Como si todo fuera mar,
y ella el único puto pedazo de tierra
al que agarrarse.
Y joder si me agarraría.

Y es que no sé si entiendes muy bien lo que quiero
decir cuando digo que la besaría.
Porque yo cuando beso,
no beso:
cambio de cuerpo el alma.


Saturday, September 6, 2014

Cada vez que se vaya mira para atrás. No, no, no, mira para atrás. Cuando se esté yendo, y el viento acaricie su pelo, y mueva el culo como sólo ella lo mueve. Mira para atrás. Porque ella te estará mirando. Y como no mires, bajará la cabeza y pensará que por qué coño no la estás mirando. Y créeme, a ti no te conviene que se haga esa pregunta. Porque mientras camina con la cabeza baja, inhalando profundamente en cada paso, ella se estará preguntando: ¿Por qué no me ha mirado? ¿Por qué no ha aprovechado esos segundos en los que me alejaba para mirarme un poco más? ¿Qué era más importante que mirarme sonriendo para que yo al mirarle le pudiera sonreír de vuelta? Ya sabes, una de esas sonrisas de: todo está bien, nena. Pero no tú no la miras. Y no, ella no ve esa sonrisa. Y entonces, se escapan los colores. Y eso, colega no mola nada. Así que, coño, cuando se vaya, mira para atrás. Te prometo que merecerá la pena. Su sonrisa es increíble.

Friday, September 5, 2014

No miraste para atrás.
Te estaba mirando.
Estaba esperando que miraras.
Pero no miraste.
Subí las escaleras del bar y salí,
aunque primero miré por las rendijas
de la escalera,
y te vi mirando a tus amigos,
medio riendo.
Sonreí,
aunque me doliera el pecho.
Cuando llegué a la calle
Tania me abrazó
y lloré abrazada a ella.
Luego me sequé las lágrimas 
y salimos corriendo de allí.
Como si al dejarte atrás
mi corazón te pudiera expulsar.
Pero no,
no funciona así.

Me di cuenta en ese momento.
Cuando no me miraste.
Que era el final.
Que ahora si que si,
era la despedida.
Que no vi tu sonrisa
haciéndome saber que todo estaba bien.
Porque no,
nada estaba bien.
Todo estaba jodidamente mal.

Y aun y todo.
Aunque nos vayan a separar más de mil putos kilómetros
y quizá no volvamos a estar nunca,
aunque me llore el alma,
y el corazón,
y todo mi cuerpo tiemble,
tengo que decirte,
mi vida,
que por un segundo de felicidad contigo,
valen la pena mil años de tristeza,
y que por un beso de esos
que me dejan sin habla,
mataría uno a uno a todos los hombres de la tierra.
Quiero decirte,
mi vida,
que contigo sólo hay una manera:
te amo como si el mundo
nunca se fuera a acabar,
y a la vez,
como si el sol
se fuera a apagar mañana.

Un poco de dolor por vena.
Puedo correrme pensando en
el océano de sus ojos.
Eran más azules que el puto cielo.
A más de mil años luz,
y sin tocarle.
Me duele la piel
de tanta ausencia.
Pero me recompongo a cada paso.
Fue el único que me miró
como si yo de verdad existiera,
como si yo de verdad estuviera ahí.
Y joder,
estaba ahí.
Mirándole de vuelta,
queriendo parar el tiempo
para siempre.
Como si al mirarme
me hubiera hecho inmortal.
Y es que fuimos inmortales.
Mi corazón
latiendo a matar
en cada instante
en el que él estaba a menos
de cinco centímetros de mí.
Queriendo ahogarme
en sus lunares para siempre,
sabiendo que una vez dentro,
ya no habría forma de salir.
Pero es que yo
ya no quería salir,
no querría salir en la puta vida.
Me quedé a vivir en él,
como si hubiera sido
una sin techo toda mi vida
y el fuera el cobijo
que llevaba esperando
sin saberlo.

Como si no hubiese en el mundo
mejor lugar que su pecho.
Y es que todavía no he encontrado un lugar mejor
que aquel en el que el calor de su piel
me envolvía entera.

Thursday, September 4, 2014

Fuck me hard,
badass.
In the pouring rain
any sunday morning.
After a long night
of dancin' and kissin'
and wantin' each other
like hungry animals.
Like fuckin' hungry animals.
Oh my god,
you're so fuckin' dope.
Drivin' me crazy
like a fuckin' carousel.
But I don't want you to stop.
Not now,
I'm wet already.
My inner depths are waitin' for you.
Give me a litlle time to breathe,
I feel like drownin',
but in a good way,
you know.
Now come here,
and make me feel
that paradise is on earth.
Be my fuckin' paradise.
And fuck me,
fuck me hard.
Like you can't breathe
if you don't do me.

Tuesday, September 2, 2014

Siempre se me dio mal hacer maletas.
Se me ha vuelto a joder la bombilla
de la lámpara de mi mesilla,
igual es una señal.
No hay luz
que me ilumine.
La nostalgia
gateando
por todas las rendijas,
creo que
me dejé la puerta abierta.
¿Y ahora cómo coño va a salir?
Suena Radiohead.
No sé por qué
me gusta tanto.
Siempre me pone triste,
pero a la vez
hay algo
en mí
que siempre lo necesita.
Desde aquel primer
"I wish I was special."
Como duele a veces la vida.
No sé qué coño
pasa
últimamente.
Se me caen los sueños al suelo
y piso mis
propias ganas
como si no fueran más
que escombros
de algo que fue
y ya dejó de ser para siempre.
A veces pienso
que he perdido los colores.
Y puede que sea así.

Pero luego pienso
que bajo hacia la tierra
de Camarón y Paco de Lucía,
y que tararearé canciones
de Lola mientras callejee por esa ciudad,
y que coño,
que se queden ellos con toda esa basura,
que yo me voy a por lo bueno,
y ya no pienso esperar.
- No, no voy a hablarte de mis miedos. No voy a decirte absolutamente nada. No te voy a abrir mi alma. Porque todavía no te has dado cuenta. Y no puedo entenderlo. ¿Cómo coño no te has dado cuenta?
- ¿Darme cuenta de qué?
- De que mis días malos llevan tu nombre, y de que la angustia que se me anuda en el pecho no es más que todo este silencio que me separa de ti. Toda esta mierda, toda esta puta mierda. No te has dado cuenta de que desde ese puto momento mi mundo se puso completamente del revés, y que desde entonces no hay forma de parar la tormenta. No, no te has dado cuenta. No te has dado cuenta de que tú no puedes ayudarme. 
- No entiendo nada, ¿por qué no?
- Porque el problema eres tú.