Saturday, March 21, 2015

El mundo se divide entre los que tienen y los que no tienen: entre los que tienen corazón, entre los que no tienen conciencia.

Friday, March 20, 2015

sólo una cosa antes de irme:
no me olvidaré nunca del beso que me diste en la mejilla derecha
cuando estaba sentada en esas escaleras.
seguro que tú ni sabes de lo que te estoy hablando.
pero yo no puedo dejar de pensarlo.

fue como si por un momento
la vida se hubiese vuelto tierna,
y yo sólo quería que te quedaras ahí,
conmigo.
que no te fueras nunca.

ahora no estás aquí.
y yo voy a irme a donde sea.

pero cada vez que piense en tu nombre
te prometo que pienso sonreír.

eres increíble.

Thursday, March 19, 2015

La estaba esperando donde siempre, en mitad de la plaza donde se quedaron hablando hasta las seis de la mañana aquella noche de verano. La primera noche de un sin fin que vendrían después. Algunas buenas, otras mejores. Y aunque puede que alguna de todas esas noches fuera un auténtico desastre, ninguno de los dos quería olvidar ni la peor de todas, en la que ella acabó quitándose un zapato y tirándoselo a él a la cara. Incluso cuando discutían, incluso cuando parecía que el mundo estaba a punto de acabarse, los dos sabían que nunca podrían querer así, de esa manera tan sincera y tan arrolladora, a ningún otro ser humano que habitara el planeta. Ese día la esperaba con un ansia especial. Llevaba una semana horrible, con líos en el curro, y problemas de salud, y necesitaba verla y saber que todo iba a estar bien. Necesitaba la calma que solo su mano sobre su pelo podría proporcionarle. Ese tipo de calma que te da el saber que la persona que tienes pegada a tu espalda no te va a abandonar cuando el barco empiece a hundirse. Miraba el reloj un tanto alterado porque pasaban 17 minutos de las seis, y aunque sí, ella solía llegar siempre tarde, nunca solían ser más de 8 o diez minutos. ¿Habría tenido algún problema con el coche? ¿No habría tenido un accidente no? Diversos pensamientos bastante inquietantes le llenaron la cabeza, cuando levantó la vista del suelo y la vio a unos 60 metros de distancia. Llevaba el vestido rojo que tanto le gustaba, una blazer negra y unas sandalias que la levantaban como unos diez centímetros del suelo. Ella era bastante bajita y podía permitirse el lujo de ponerse tacones. El pelo lo traía bastante revuelto, y dedujo que el viento le habría vuelto a jugar una mala pasada, pero a él le gustaba así, revuelto y enredado. Llegaba medio corriendo y con una sonrisa en la cara que a él le hacía pensar en qué coño había hecho él para que ella le mirara así, como si él fuera un ángel caído del cielo, cuando allí lo único sobrenatural que había era ella, ella y su forma de morderse el labio, ella y sus hoyuelos, ella y sus carcajadas, ella y su locura incontrolada, ella y sus bostezos al despertar, ella y su ternura, ella y su facilidad para soñar, ella y la forma que tenía de hacerle sentir que sólo él importaba. Y es que cuando estaba con ella se sentía el único hombre del mundo. Y jamás, nadie, le hizo sentirse así antes. Y de repente la miró fijamente y pensó en la suerte que tenía de tenerla, de haber dado con ella, de haberla encontrado en ese caos arbitrario de la marabunta total que es el mundo. La sonrió de vuelta. Y en ese momento sintió que los pies le estaban temblando.

- ¿Por qué has tardado tanto en llegar? - le preguntó sin dejar de sonreír.
- ¿Tanto? Si sólo han sido diez minutos. Es que tuve que parar a echar gasolina y luego los semáforos en rojo, y ya sabes lo difícil que es aparcar por aquí y...
- No - La interrumpió.- No has tardado diez minutos. Has tardado 30 años.

Ella le miró y entendió lo que quería decir.

- De haber sabido que me estabas esperando me habría dado más prisa.
Le sonrió mientras se acercaba a su boca.
- Creo que a ti podría haberte esperado 30 años más.
- ¿30 más? ¡Entonces ahora seríamos unos viejos!
- Me daría igual.

Ella le besó y el sintió que todo su cuerpo se estremecía. Nunca dejaría de amar a aquella mujer.

- ¿Sabes que eres mi ángel? - Le dijo él mirándola a los ojos.
- Sí, lo sé.
- No te vayas nunca.
- Nunca.

Y se cogieron de la mano y empezaron a cantar y la vida se reducía a eso... y eso era más que suficiente.
















'- ¿a qué hora sale tu tren?
- nunca compro ida y vuelta.'

Friday, March 13, 2015

it's not gonna be me,
and that sucks.

that sucks in a way
I can't even explain.

it's not gonna be me
the one that's gonna take your hand
and walk downtown
wishin' all the clocks would stop.
it's not gonna be me
the one that's gonna watch you sleep
and feel like the world is just
perfect the way it is.
it's not gonna be me
the one that's gonna make you breakfast
and wish you a good day while kisses
your left cheek.
it's not gonna be me
the one that's gonna sing you silly songs
and make you dance in the middle of the living-room.
it's not gonna be me
the one that's gonna
 tell you:
'let's get the fuck out of here'
in a random summer night
'case all she can think
is that she'd like to make love to you
and never ever stop.
no, it's not gonna be me.

and believe me
I'd kill
for it.




Monday, March 9, 2015

1. esta ciudad es increíble y aun y todo no soy capaz de sumergirme completamente en ella. sigo mirando al suelo cuando ando por las calles, y me aferro a mi mochila como si alguien pudiese encontrar algo interesante en el hecho de robármela.

2. ella no está.

3. me da miedo andar sola por la calle a las noches, pero no tengo dinero para taxis y eso me plantea un problema existencial.

4. a plena luz del día, y donde menos te lo esperas, alguien te acecha por detrás y tú te quedas plantada en mitad de la calle con cara de idiota. gritas pero no sirve de nada.

5. acabas de cruzarte con un chico guapísimo, pero ni siquiera eres capaz de esbozar una sonrisa.

6. tú ya sabes por qué.

7. las calles están llenas de gente pidiendo trabajo y comida, quieres ayudarles a todos pero sólo tienes dos manos y unas pocas monedas rojas y amarillas en la cartera. quieres pararte a hablar con ellos pero te parece tan injusto el hecho de que ellos estén ahí sentados y tu hayas salido de casa después de haber comido que no sabes como coño vas a ser capaz de mirarles a los ojos. por eso pasas de largo. el corazón se rompe un poco.

8. ves a una chica sentada en el manillar de la bici de su novio mientras él pedalea y sonríe. no sabes qué coño hacer con el nudo de tu garganta.

9. una pareja de más de 30 años lleva a un niño chino en el carrito. ellos no son chinos. percibo que ciertas personas les miran raro. yo miro al niño y sonrío. es absolutamente precioso. ellos le miran como si fuese su vida. el mundo no tiene ni idea.

10. veo a dos chicos pasear dados de la mano y creo que la vida es maravillosa.

11. mi madre sigue pensando que eso es raro.

12. el río está lleno de colores y en mi cabeza suena Camarón. nunca me he sentido tan libre.

13. a veces la miro y pienso que ojalá pudiese yo también sentir ganas de besarla.

14. no me ha contestado el último mensaje. ya casi parece normal, ya casi no duele. he dejado de mirar el móvil.

15. quiero ponerme tacones y salir a bailar.

16. quiero decirle que sé que no me entiende, pero que desde el primer momento en que le vi todo se fue a la mierda.

17. ojalá hubiese leído a Bukowski. sabría que no hay nada peor que un demasiado tarde.

Sunday, March 1, 2015

- ¿sabes qué? creo que eres la persona más alucinante que he conocido nunca. aunque sé que eso no te importa.
- ¿quién ha dicho que no me importe?
- esas cosas se notan.
- ¿en qué se notan?
- en todo. en tus palabras, en tus gestos, en tu forma de cambiar de tema, en tu forma de no saber decir nunca las cosas... y sobre todo en rehuirme.
- ¿crees que te rehuyo?
- si. y no te voy a preguntar por qué lo haces, porque creo que en realidad no quiero saberlo.
- ah, bien.
- si. sólo quédate con eso ¿vale? 
- vale.
- y una cosa más.
- ¿si?
- el tiempo pasa.

Tuesday, February 17, 2015

Llegaba a las 10. Me llama por teléfono mil veces. Llego más de media hora tarde, nada nuevo. La recojo y dejamos las cosas en keli. Pasa la escoba a mi cuarto, aunque le había dicho que la había pasado el día anterior. Mira dentro del armario. La mesa. El suelo. Veredicto: pues no está tan mal el cuarto. Aprobado, puedo respirar. Tapeamos algo, mientras la relación madre-hija pasa a un nivel más complicado. - Tengo casi 25 años, ya podemos hablar de chicos ¿no? - Si, si, pero ese no me gusta. Qué raro. Nos descojonamos un rato. No me creo que mi ama pueda ser más payasa que yo. Bajamos al centro. Tenemos que visitar la Giralda. Yo ya la había avisado pero mi ama va por la vida como si nada fuera con ella. Se queda mirando los caballos empanada, y ahí es cuando de la nada aparece una gitana con el romero. Yo sigo para adelante, mirando al suelo e intentando escapar, pero la otra gitana me sigue y cuando me doy la vuelta para ver qué hace mi madre ya la tengo agarrándome la mano. Nos han pillado a las dos. Me hace eso de leerme la mano y que movida más chunga. Yo ya le había dicho que me daba todo el mal rollo pero no me hace ni caso. En esas estoy, cuando mi madre aparece medio gritando: no, es que si me tengo que poner fina me pongo. Y yo: ama tienes que pagarle. Y me dice: no, que la otra me ha quitado 20 euros de las manos. Me quedo loca. Le doy 50 cent a la mía que estaba intentando sacarme mucho más, y conseguimos alejarnos. Uy la mala ostia. Le digo: ¿pero cómo dejas que te quite 20 pavos? Y me dice: si es que he sacado la cartera y para cuando me he dado cuenta.. y yo: pues vuélveselos a quitar! O haberme llamado! Dios, nos han tangado pero bien. Qué desastre. Mi madre intentando quitarle hierro al asunto y diciéndome que no le diga nada a mi padre. Si es que los de pueblo no podemos ir a la ciudad. Después de la movida el día acaba bien. Domingo. Día raro y nublado. Una vuelta en barco y un viento que rasca que te cagas pero me acurruco en el abrigo de mi mama y la vida es más fácil. Bajamos del barco y mientras vamos hacia el centro para buscar un sitio para comer empieza a llover. Y digo llover por decir algo. Porque eso no era llover. Eso era el xirimiri más rancio que he visto en mi vida. La gente ya se preocupa, empiezan a andar rápido, que si los gorros, que si tal. Mi ama me dice: Mikele, ponte el gorro. Y yo de: no jodas ama, que somos del norte, allí no uso paraguas ni cuando caen chaparrones, no me voy a poner el gorro por este xirimiri de mierda. Además esto se pasa en cinco minutos, aquí no llueve bien. Dicho y hecho. Cinco minutos y ya no llueve. Pero la gente parece que no lo ve claro. Hay un grupo de gente metiéndose debajo de los edificios, y un señor diciendo: pero si no está lloviendo. Ves, lo que yo decía. La gente está muy mal. Comemos en un sitio que hace mucho mucho tiempo que no comía tan bien en un lugar fuera de casa. Alucinante. La comida muy bien. Hablando de muchas cosas y así, poniéndonos al día. Pero sale el tema inevitable: la ropa. Y mi ama diciéndome: es que vistes mal. Es que así ya no puedes ir. Las tribus urbanas son de 15 a 20 años, tú ya vas a hacer 25. Y yo quedándome loca. Como si fuera yo aquí vestida a lo no sé qué cosa rara. Me dice que no me puedo comprar camisas de hombre, que esos pantalones de segunda mano que me he pillado son horribles, y que a ver que pasa. Que no puedo ser tan arrabalera. Esa palabra me la lleva diciendo desde que tengo uso de razón. Y hasta donde yo sé de pequeña me vestía ella. Pero vamos, que todo guay. Ella vestía también mazo raro cuando era joven. Pero eso nunca cuenta. Así que nada, ya queda claro que el lunes tocan compras. Bien. Esa tarde vamos a Triana. Me flipa ese barrio. A mi ama también le gusta. Cosa rara pero hay algunas tiendas abiertas. Zapaterías más que nada. Asignatura muy pendiente porque mi calzado siempre ha sido de sport o muy tirado. Entro a la tienda y le digo: mira estas botas me gustaron. Ella: no, tienen demasiado tacón. Ok, captado. Y entonces veo unas zapas así rollo botín, y le digo: mira valen 10 pavos. ¿Están bien no? Y me dice: Mikele, eso es super choni. Me paro un momento a pensar. Mi ama ha usado la palabra "choni". Vale, sí, eso ya es preocupante. Así que tengo que replantearme eso de la ropa, y quizá si tenga que cambiar algunas cosas. Sobre todo, porque cuando pienso en aquella anécdota con mi aita, pienso que quizá si que he sido siempre un desastre vistiendo. Yo salía preparada porque había quedado, y mis padres entraban al portal que venían de hacer la compra. Mi aita me mira y me dice: - qué vas a lavar el coche? Y así toda la vida. Y no es que mis padres, mis amigas y todo quisqui no me hayan dado la lata, porque lo han hecho y con creces. Pero no sé. A mi siempre me ha molado ir así vestida. A mi bola. Y es una mierda que en esta sociedad capitalista podrida necesitemos ir vestidos así o así para dar buena impresión, que se fijen en ti y tener más posibilidades en el ámbito profesional y el personal. Como si la que diseñara los aviones fuera la corbata. Fuck.


Friday, February 13, 2015

- don't tell 'em.
- what?
- this.
- why?
- it wasn't supposed to be this way.. you know?
- and how it was supposed to be?
- I was supposed to be your girl.
- I see.
- and it's obvious I'm not your girl.
- no, you're not. so?
- so this fucks.
- you didn't ever told me your feelings about me.
- no, I didn't. so what?
- so if you had told me that before I would have never kissed her.
- don't you ever dare to say that.
- why not? it's true.
- is it?
- yes.
- but this fucks even more.
- why?
- 'cause I still can't kiss you.
- why not?
- you've kissed my friend!
- well, we can forget that detail.
- no, we can't.
- and this is it?
- yes, this is it. I like you, you like me, but you kissed her and now everything's messed up.
- you should have told me.
- yeah. and you shouldn't have kissed her.
- and how am I supposed to be with her now?
- and how am I supposed to be with her now?
- fuck.
- fuck twice.
- you know what is the craziest thing?
- amaze me.
- the way you look at me.
- what's wrong with the way I look at you?
- you don't seem to be mad at all.
- I'm not mad at you.
- you're not?
- no. I couldn't be mad at you. I mean, I hate you. and I hate you now more than I've ever hated you. but that's just because I love you. and the way you always mess everything up is just the way you are. and I love you the way you are. maybe, some day, when all this stupid things end, we will be together. and then, believe me, everything will be just the way it's mean to be.
- and how is it mean to be?
- awsome.
odio los chats, porque como no se puede poner el tono malinterpretas cosas y siempre se crean líos, o a mí al menos siempre me pasa eso. odio los jejeje en los chats, nunca sé que quieren decir y me ponen muy nerviosa. odio que ahora la única forma de comunicación parezca ser esa. odio que la gente vaya pegada a la pantalla del móvil en la calle, sin mirar al cielo, ni a los edificios, ni a nada. que la gente se ríe de mí porque tengo un móvil de 19 pavos sin cámara ni nada, pero me la pela. bastante he caído ya en las garras de ese sin sentido tan horrible como para caer más. de pequeña odiaba hablar por teléfono porque me ponía muy nerviosa y no sabía qué decir. me acuerdo que cuando hablaba con mi aitite me costaba un montón, porque por un lado quería hablar con él, pero por otro me quedaba en blanco y no sabía cómo hacerlo. ahora creo que hablar por teléfono es lo más guay, porque oyes las voces, y no hay nada más guay que oír las voces de las personas que quieres. odio que todas las personas a las que necesito darles un abrazo estén a no sé cuantos kilómetros de mí. y es que los abrazos no se pueden dar ni por el ordenador ni por el móvil. y es que si no tenemos cuidado, nos acabamos enamorando de una puta pantalla, sin haber oído nunca una voz, sin haber tocado nunca una piel, sin haber abrazado nunca a un corazón. no sé en qué acabará todo esto, pero el día menos pensado yo le pongo una bomba a todo.