Tuesday, July 30, 2019

Cuántos pares de ojos tendré que mirar para borrar los tuyos,
volatilizarlos.
Color miel, color hash, color corteza de árbol.
El temblor que me provocan en el esternón
y hacia el ombligo.
Todo lo que palpita en mí.

Cuánto tendré que olvidar,
quitarme de dentro,
arrancarme,
para poder mirar Madrid con ojos nuevos,
sin verte en los rincones en los que me hiciste feliz riendo.
Reír contigo.
Eso sí que era algo digno de contar.

Todo lo que no hicimos se me ha clavado en las pupilas.
No te veré ser.
Lo que íbamos a hacer y se quedó en el camino,
todos los abrazos que se ha llevado el aire,
los besos en la nuca
y ese tipo de caricia,
tu sonrisa al filo del cigarro.
El vacío tiene tu forma y olor.
Estoy enloqueciendo.

Yo, que te iba a bajar la luna,
ahora estoy en las cloacas.

Me alejo para que sonrías,
para que seas feliz,
para no llenarte la vida de desastres.

El viento entra suave y me transporta.

Te ponías a fumar en mi ventana.
Yo te miraba la espalda
y se me olvidaba respirar.





Saturday, July 20, 2019

Te adiviné en las estrellas de antes del tiempo,
cuando todo era helio y polvo esparcido por el cielo.
Te adiviné y temblé antes de nacer,
antes siquiera de existir,
de ser idea.

El espacio es infinito y sin embargo qué pequeño este oasis,
qué efímero.
La ilusión del reflejo, no saberte real,
todo lo fingido con lo que convivimos.
Y mi sangre llena de rabia y ganas advirtiéndome que algo sí fue de verdad.

Me paro ante mi sombra,
ante mi resquebrajada imagen diferida,
y sólo siento este agotamiento prehistórico,
este peso de llevarme encima.

Quiero bailar, bailar, que la música retumbe en todas las dimensiones,
agujeros de gusano, llegar a tu nacimiento y ponerle nombre a tu milagro.
Altares paganos en los que rezo matemáticas complejas, integrales para descifrar el área de tu nuca,
el magnetismo de tu piel,
esa llamada.

Te adiviné en las estrellas
porque alguien me habló de Ícaros perdidos,
con todo el brillo del cosmos en los ojos,
quemados porque venían destinados a querer volar más alto.

Supernova que me rompes en el pecho y me haces frágil,
te adivino en mis batallas de antes de dormir.

No te busco más,
te lo prometo.

Mi lado bueno es para ti.





Wednesday, July 17, 2019

Algo hace clic, las entrañas se dan la vuelta, el mundo parpadea en su asombro.
Ya no siento mariposas.

Se evapora el fuego, se apaga la ilusión,
que fue centesimal y tan efímera que casi no dio tiempo a hacerla tacto.
Estoy dejando atrás todos los recuerdos en los que sales sonriendo.

Busco que me miren con ojos de admiración,
manos que me agarren en medio del gentío,
alguien que crea que yo también soy un tesoro,
algo que merece la pena cuidar.

Busco pasión a quemarropa,
alguien que me vea llegar y abra los brazos y la boca,
que no se avergüence de mi sensibilidad
ni de mi forma de no hacer las cosas como las otras.

Yo soy ésto.
Con lo bueno, con lo malo, con lo muy malo.
Con el corazón ardiendo de ganas de hacerte feliz.

Y si no ha podido ser que no sea ni en los sueños.
Que pueda saltar al siguiente incendio con las alas preparadas para vientos diferentes.

Todas las margaritas dicen "no te quiere".
Y yo tarareo esa canción y me voy sin hacer ruido.

Como todas las veces que cerré las tapas de un libro.
He querido, he aprendido.
Ahora ya me puedo ir.







Saturday, July 13, 2019

tengo una canción en la punta de la lengua que sabe un poco a soul y un poco a nubes.
sigue sin llover y todas mis escamas se rebelan: no fui hecha para el desierto.

esta sequía del cariño, este páramo sin ellas,
este ir y venir constante bailando con la pena.
esos ojitos negros, ese back to black,
su voz guardada en una vieja botella.

sigo caminando con las suelas ya gastadas,
con el cora ya muy roto,
con las ojeras llenas de todo lo que no me deja dormir.

cuántos desvelos, cuánta tristeza,
cuántos intentos hasta llegar hasta aquí.
hasta este salto, que no sé a dónde va ni si es tangible.
mi alma a borbotones exigiendo más,
porque vine a escribir,
a hacerme sangre.

y esta ciudad es tan gigante, y yo tan mía y tan hormiga,
que sólo vuelo si el viento cambia y puedo ser algo valiente.

y es que si lo pienso bien,
tuve miedo siempre.

pero igual lo hice.














Monday, July 8, 2019

torbellinos en la boca del estómago
y cosquillas en el alma.
las mariposas me cuentan cosas que no me atrevo a escribir pero que bailo.
se me ha metido dentro el sol.

no sé a donde escaparme ni si quiero,
aunque el calor abrasador me deje marcas,
aunque yo sea de agua, pez, sirena,
sal marina en mis pupilas y en mi pelo.

me encuentro y me pierdo y quiero perderme,
y estas calles son mías y este cielo también,
y es casi como el mar pero ahí arriba,
las nubes me recuerdan que algún día va a llover.
bailaré como una niña, bailaré pisando charcos,
bailaré y me haré más libre,
no me secaré las gotas.

y mójame como mojan las mareas de la luna,
mójame como se moja cuando no se teme nada.

que me quedo,
sin paraguas ni toallas y con las ganas intactas.
esperando al maremoto
y a la risa.
esperando al oleaje.








Saturday, May 4, 2019

no puedo evitarlo, los estampados de leopardo me recuerdan tanto a Amy. hoy me los he puesto, esos pantalones, y siento un tembloroso rechazo hacia mi cuerpo.

qué será eso que tiene la tristeza que viene
cuando quiere y estallando,
rompiendo las sonrisas,
haciéndose hueco a codazos.

y se queda, ella se queda, revolotea, bucea, da vueltas alrededor de mis flaquezas
y encuentra donde hacer noche entre mis omoplatos.

indefensa ante su verdad que cae certera
me envuelvo con retales de recuerdos en los que casi sentí que sí valía,
en los que casi fui todo lo que pedían que fuera,
aunque a nadie le importara nunca que yo no quisiera esa mierda.

estoy lejos, estoy cerca, estoy en mitad de la tormenta arrancándome los gritos
que se quedaron ahogados en mi vientre,
en mis venas,
porque no tuve el coraje de enfrentarme a su rechazo.

y tampoco lo entendí.

el espejo es mi enemigo en este desierto sin cariño.

soy la niña rota a la que no le dan abrazos.

los estampados de leopardo me recuerdan tanto a Amy.






Tuesday, April 30, 2019


27 MARES

1. Tiene los ojos azules y eso es una putada.

2. Hay palabras que son cárceles con paredes de cristal y lámparas colgantes.

3. Siempre me fijo en las espaldas.

4. A veces hace frío incluso en plena primavera y creo que tiene algo que ver con que ella esté tan lejos.

5. Me habría quedado a bailar un rato más.

6. Me encantan las personas que se ponen a cantar porque sí, las que se ríen con los ojos llenos de cielos, las que son tan reales que contagian libertad.

7. En otro universo también te habría querido.

8. No puedo dejar los cereales con Cola-Cao.

9. Tienen razón, no como nada bien.

10. A veces echo tanto de menos a mi madre que sólo quiero volver a su hombro izquierdo y acurrucarme en su pecho hasta que el mundo explote.

11. Mi padre siempre jugaba con nosotros los domingos.

12. Aprendí a andar en bici y descubrí que cuesta abajo todo era más fácil.

13. Estoy hecha de lluvia.

14. Creo que el mar es el invento más bonito de la naturaleza.

15. Mi hermano es la persona a la que más admiro en el mundo. Pero no se lo digáis.

16. Ella es infinita.

17. Es mi número favorito. Lo tengo tatuado en el costado derecho.

18. Esa canción es magia.

19. Podría vivir en medio de la mierda, pero jamás sin ella cerca.

20. La distancia más corta entre sus ojos y mi boca es interminable.

21. Quiero bailar en su mirada.

22. Llega la primavera y me pone las ganas del revés.

23. No tengo la culpa de que sea tan bonito.

24. En un universo paralelo estoy mirándole a los ojos, cantándole bajito canciones que saben a él.

25. Ellas nunca me entienden. Y creo que las entiendo.

26. Soy una maraña de nervios y desastres que siempre tendrá el corazón lleno de océanos.

27. Escribo y aparece. Y toda esa mierda que no sé cómo decir pero que siento.



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Tuesday, April 2, 2019

algo surge y, sin embargo, no sé qué, no tiene nombre solo mariposas en días de lluvia y algo de ternura, tal vez algo de risa, llamaradas, un volcán en las costillas, dulzura a flor de piel y cicatrices. pienso en caricias, cuento en abrazos, y este nudo, y este amago, y este baile en este suelo que piso a trompicones porque aún no sé muy bien hacia donde tengo que correr. si cojo el primer autobús y me largo de estas baldosas ni siquiera lo notarías. ¿a caso lo notarías? ¿a caso notarías mi no estar? la soledad es el tacto de mi risa ante el espejo roto. la soledad también son estas ganas de cantar por las esquinas. qué laberinto soy en este deshilachado ahora. sin rumbo camino como puedo, intentando no pararme a observarte demasiado. desde lejos y en sigilo, como si no. intermitentemente estás y yo soy vaho, forma intangible, tímido rayo de luz intentando rozarte. no sé como llamar a este suspiro.

la inocencia está jugando al escondite.



Wednesday, March 27, 2019

no sé dónde estás. ni cómo. no sé si sonríes, pero, joder, espero que sí. mucho. no sé si te has cambiado de gimnasio, si ahora levantas más peso, si has adelgazado. no sé los resultados de tus últimos análisis y como no me quiero preocupar pienso que todo está perfecto y que lo que el médico te dijo del azúcar sólo fue algo puntual. te decía todo el rato que comieras más fruta y verdura y tú me decías que ya comías, que era yo la que comía mal. y eso es cierto, como rematadamente mal. echo de menos que me lo digas, e intentar defenderme y vacilarnos, pero, sobre todo, saber que me lo decías porque te preocupabas por mí. eso hacía que se me calentaran los pulmones, que se fundiera un poco el hielo. te lo juro.

no sé dónde estás. ni con quién. no olvido tus ojos ni tu carcajada poniendo al revés Madrid. tu forma de andar y esa sudadera. lo mucho que odiaba que tuviera cremallera, lo bien que te quedaba. tú lo sabías. yo lo sabía también. pero cuántos vaciles. y mis trenzas y mis aros y qué choni. pero me besabas. a pesar de. y entonces sonrisas. mariposas provocando. los portales, Santo Domingo, Madrid Río. y todo lo que y luego nada.

estoy donde la tierra se junta con el cielo, con mil tormentas explotándome en el pecho, atando a una nube todo lo que sentí, evaporándolo, dejándolo ir.

a la mierda.
desde mis párpados hasta la luna soy ruina y miedo,
crisálida empañada en el ocaso.

todo duele
y todo cambia
y caigo cierta como la lluvia en abril.

yo sólo quería ser importante para ti.








Saturday, March 23, 2019

Las niñas que no tuve contigo

Tengo que arrancarme del vientre las cuatro niñas que iba a tener contigo. Creo que siguen ahí, bailando, haciendo el mono a tu manera, con pelusilla que iba a ser pelo alborotado, bucles hasta el suelo, porque tú eras todo rizos, porque yo era siempre largo - y a ellas no se lo iba a cortar por mucho que dijeran sus abuelas. Creo que están ahí, que aún las siento, que a veces me tararean. Me sé los nombres porque esos sí son míos y menos mal que no los decidí contigo, porque sino ahora estarían en la basura junto a los recuerdos rotos y yo lloraría cada vez que escuchara a una mamá llamar así a su niña. Son míos, es lo único que tuve claro, que en eso no era equitativa, porque una parte de mí siempre ha tenido tan presente que todo dura casi nada y que yo las iba a parir y por eso yo las nombraba. También porque mi nombre nunca me gustó y en parte no entiendo cómo a mis padres se les ocurrió joderme así el recreo, pero cuantos niños en el mundo hemos aguantado bromas de mierda, porque ni siquiera eran originales, por tener los nombre que tenemos. Un brindis por todos vosotros, os entiendo. Pero a ellas, los mejores, los que sé que no tienen rima fácil ni ocurrencia, los que sé que son preciosos, como iban a ser ellas porque tú lo eras. Tenía toda la fe del mundo en tu genética porque la mía es defectuosa, un poco rara, bastante poco bonita. Quería que ellas fueran una calcamonía tuya, muy sangre de tu sangre, con el mismo azul mar, cielo y cobalto en la mirada. Me las tengo que arrancar porque a veces resuenan sus risas, las carcajadas que iban a romper todos los silencios, llenar de luz y vida los columpios. Iban a ser cuatro y tú me mirabas con cara de son jodidamente demasiadas. Pero te imaginaba llegando a casa vestido de traje porque tu trabajo, ya sabes. Ellas iban a estar esperándote en la entrada y se iban a avalanzar sobre ti, y tú, tú las ibas a querer como se quiere cuando no se tiene miedo, con el corazón abierto, las tiritas preparadas, el pan siempre recién hecho, con la sonrisa en llamas. Las ibas a coger por los aires y el perro enorme que también tendríamos se os uniría a la piña y formaríais una foto en blanco y negro para siempre en mis retinas, mi pequeño clan, mi paraíso. Eso ibais a ser. Y yo sería su guardiana, su puerta acorazada, su cocinera, contacuentos, jugadora de juegos imposibles, exploradora de los bosques de ciudad, compañera de baños, de deberes y de cenas, conductora de furgoneta vieja, taxista del día a día, peluquera, costurera, enfermera, su mamá osa. Y yo habría sido tu guardiana, tu amiga, tu partner in crime, tu amante bandida, guerrera en tus batallas, la que te cubriría las espaldas, compi de conciertos, de cine, de manta.

Compi de todo lo que ya no fue más.


Tengo que arrancarme del vientre las cuatro niñas que iba a tener contigo. No, no renuncio a mi maternidad latente, a mis ganas de dar vida, de limpiar, de peinar, de curar, de acunar, de sanar, de escuchar, de arropar, de inventar, de empezar, de bailar, de comprender, de cuidar eternamente. No renuncio. Pero ya no serán ellas. Serán otras si es que son, si es que al final lo consigo. No tendrán tus rizos ni tus ojos índigo. No serán nuestras. Serán mías. Y el cambio de pronombre atraviesa mis heridas, las abre, las hace más carmín, más casquería.

Por las niñas que no tuvimos.
Copa al suelo.