Tuesday, May 13, 2014

Rayuela, primer parágrafo

¿Encontraría a la Maga? Tantas veces me había bastado asomarme, viniendo por la rue de Seine, al arco que da al Quai de Conti, y apenas la luz de ceniza y olivo que flota sobre el río me dejaba distinguir las formas, ya su silueta delgada se inscribía en el Pont des Arts, a veces andando de un lado a otro, a veces detenida en el pretil de hierro, inclinada sobre el agua. Y era tan natural cruzar la calle, subir los peldaños del puente, entrar en su delgada cintura y acercarme a la Maga que sonreía sin sorpresa, convencida como yo de que un encuentro casual era lo menos casual en nuestras vidas, y que la gente que se da citas precisas es la misma que necesita papel rayado para escribirse o que aprieta desde abajo el tubo de dentífrico.

Julio Cortázar

Monday, May 12, 2014

- No esperaba que fueras así. Eres diferente.
- ¿Pero diferente bueno o diferente malo?
- Diferente que te cagas.
Y el primer beso contenía dentro todos los besos que se imaginó que le daría, todos los besos con los que soñó besarla, en cualquier lugar del planeta, mientras sentía esas mariposas en la boca del estómago. Algunos dicen que la besó como si no hubiera mañana. Pero yo, observándole más atentamente, me di cuenta de que no. La besó dándose cuenta por primera vez de que el mañana existía más que nunca, y que la única opción válida era vivirlo con ella. Así, como si fueran a ser eternos, como si la vida no tuviera preparado ese punto y final. Así, como si en aquel beso tuviera que sellar su unión definitiva, su destino al de ella, por siempre jamás.

Saturday, May 10, 2014

Quizá no sepa vivir sin hablarle a la nada.
A ese vacío que hay alrededor,
cuando nadie te escucha.
Escupir lo que se te agarra dentro
y no te suelta,
dándote mil vueltas.

Quizá no sepa vivir sin escribir en todas partes.

Así que perdóname por este desastre.
"I watched a girl in a sundress kiss another girl on a park bench, and just as the sunlight spilled perfectly onto both of their hair, I thought to myself: ‘How bravely beautiful it is, that sometimes, the sea wants the city, even when it has been told its entire life it was meant for the shore.’"

Thursday, May 8, 2014

Sunday, May 4, 2014

Un sólo hombre bueno basta 
para recuperar tu fe en la humanidad. 
Un sólo hombre bueno.



Gracias Jose.
Por todo.

Friday, May 2, 2014

Por si alguien me lee, esto se acaba. Voy a dejar de escribir en este blog. Ayer tuve una conversación con mi madre, y creo que tiene razón. No es nada seguro escribir así. Pueden plagiarte, robarte ideas, etc. y no tienes protección ninguna. Cuando pones algo en internet has perdido todo el derecho sobre ello. Porque yo no controlo esas movidas de las lincencias y todo eso, y entonces pues si alguien coge algo mío y lo utiliza no tengo nada que hacer contra eso. Y me da miedo la verdad. Es una pena, porque creo que internet tiene muchas ventajas, sobre todo a la hora de poder llegar a la gente. Puedes llegar a una persona, a dos, o a cientos. Y eso puede ser genial. Para mí lo ha sido, y sólo tengo constancia de un lector fiel. Y ha sido algo increíble. Mis amigas no cuentan, aunque creo que de todas ellas sólo me lee una. Entonces bueno, a él le pido perdón por tener que dejar esto. Pero a mi padre le robaron un artículo de su blog, lo publicaron en un periódico y ni siquiera le nombraron. Y eso me dio mucha mucha rabia. Y no quiero que esas cosas pasen. Pero yo no puedo evitar que la gente sea como es, porque hay gente que hace esas cosas. Yo nunca las haría, pero eso no evita que me las puedan hacer a mí. Y entonces he decidido seguir escribiendo sólo en papel, o en mis blocs de notas. De todos modos no cerraré el blog. Lo usaré para comentarios literarios, citas de otros autores, poemas de otros autores, fragmentos que me pueden parecer interesantes etc. pero lo usaré bastante menos, eso sí. Cuando en septiembre baje a Sevilla a estudiar allí, puede que lo utilice para ir contando vivencias y cosas un poco del día a día, pero no creo que para mucho más. Quería despedirme de mi lector, Jose, al que tengo sin conocerle mogollón de afecto y aprecio. Gracias por haber estado al otro lado, haberme comentado, haberme dado tus críticas constructivas y sobre todo tu fuerza y tus ánimos. Has sido mi gasolina. Muchas gracias de todo corazón. Me has llegado al alma. Espero que tu niño crezca muy feliz y muy sano, que con el padrazo que tiene no lo dudo en absoluto. Cuidaros ambos mucho. Y a los demás, si es que a habido alguien más, aunque no os conozca ni sepa vuestros nombres, si habéis leído algún pedacito de mí por aquí, gracias por haberos pasado, por haberos tomado la molestia de leerlo, y espero que algo de lo que haya escrito os haya gustado o llegado de alguna manera. De verdad, para mí, eso es mágico. Os lo agradezco con el alma. Y nada, que sigáis siempre leyendo, que no perdáis la curiosidad, que sigáis siendo maravillosos, y que la vida os trate con cariño. Yo seguiré dónde siempre, delante de mi mesa, a la luz de mi flexo, pero con mis otros dos amigos: mi boli y mi papel. 

Ha sido un placer. 
- ¿Por qué le sigues dando vueltas? Te dijo que no.
- Sí, sí ya sé que me dijo que no. Bueno en realidad yo no le confesé nada. Pero él me lo dijo de todos modos. Me dijo que eso, bueno, que nunca pasaría nada. Que no podría pasar nada nunca. Utilizo esa palabra: nunca. No me gusta esa palabra.
- Pues ya está. Ahí lo tienes. No hay nada que pensar.
- Ya lo sé. Y yo seguí con mi vida. Sigo con mi vida. Pero de alguna manera siempre está ahí. Se asoma por las esquinas. Aparece en alguna parte cuando menos me lo espero. En mis sueños. Bueno, en mis pesadillas. Y no entiendo por qué. No lo entiendo.
- Porque estás tonta. ¿Qué quieres que te diga? Porque eras una soñadora que se pasa la vida viendo cosas buenas en todo el mundo, queriendo a todo el mundo, volviéndose loca por todo el mundo. Y así no se puede. Tienes que poner los pies en la tierra ya. Tienes que espabilar o te van a comer con patatas.
- ¿Que hay de malo en ser así?
- ¿No te ves? Nunca estás en paz. Siempre tienes algo, siempre pasa algo. Piensas demasiado. Estás embobada. De verdad. Además, es que no entiendo, ¿no habías decidido seguir con ese chico? Me dijiste que te gustaba.
- Y me gusta. Claro que voy a seguir con él.. pero..
- ¿Pero?
- ¿Nunca te ha pasado? ¿Pensar que si hubiera pasado algo con esa persona nada sería lo que es?
- Sí. Claro. Todos pensamos esas cosas de vez en cuando. Pero hay que seguir. Si no nos volveríamos locos. ¿Te vas a poner a deshacer las decisiones de toda una vida? No se puede. Estás aquí porque tus decisiones te han traído hasta aquí. Y lo que no está aquí, se queda atrás. No hay más vuelta de hoja.
- Ya pero no lo entiendes. No es lo mismo. Yo no lo decidí. Si el no me hubiera dicho eso, yo lo hubiera intentando. ¿Comprendes? Si él no me hubiera cerrado las puertas antes incluso de llamar, hubiera sido distinto. Quizá al final.. quien sabe.
- No. No te engañes. No habría pasado nada. Porque no le gustas. No le gustas, nunca le has gustado y nunca le gustaras. ¿No lo entiendes? En la vida hay dos formas de tomar decisiones: unas las tomas tú, otras las toman otros por ti. En este caso el decidió: te dijo que no. Y ahí se acaba la historia.
- ¿Pero es una pena no crees?
- ¿El qué?
- Que ni siquiera te den la oportunidad.
- Bueno, no sé. Las cosas van así. Mejor antes que tarde ¿no? Al fin y al cabo, ¿no te enamoraste de él no?
- No, creo que no..
- ¿Crees que no?
- Yo qué sé. Fue todo tan raro.
- ¿Raro en qué sentido?
- En todos los sentidos. Hoy todavía no sé descifrar lo que me pasó en ese momento. Fue tan, no sé, tan diferente. 
- ¿Diferente?
- Sí, no sé. No sabía muy bien lo que sentía, ni por qué lo sentía. Pero en ese momento al menos, sabía lo que quería que pasara.
- Y dime, ¿qué hubieras querido que pasara?
- Que me mirara, que me sonriera, que me abrazara. Que me invitara a ver una peli en su sofá. Que no dejarámos de hablar en toda la puta noche. Que me contara toda su vida. Y que al día siguiente, se despertara sonriendo. No te estoy hablando de acostarme con él ni nada. No, no pensaba en eso. Pensaba más bien en mirarle, en mirarle mucho. Quería verle sonreír. Y tocarle el pelo. Y también achucharle mucho. Tumbarme encima de su tripa y contarle mil historias. No sé. Esas cosas tontas que a ti no te gustan nada. Quería ser tonta con él.
- Bueno tonta ya eres. Mira, eso ya lo tienes.
- Que idiota eres, enserio.
- No, de verdad. Eso todo es muy bonito. Que sintieras eso. Que le quisieras tanto. Pero no puedes seguir anclada en algo que no fue y que nunca será. Porque más tajante no pudo ser, y tú estás haciendo el tonto dándole tantas vueltas a toda esta mierda. ¿No te das cuenta?
- Sí, ya lo sé. Tienes razón. Pero es que era mi margarita.
- ¿Tu margarita?
- Déjalo, nunca lo entenderías. A veces, no lo entiendo ni yo.

Thursday, May 1, 2014

- Lo echaremos a "nada o tú", porque si no me tocas tú, yo no quiero nada.
- Me parece bien. Entonces lo haremos así, tú tirarás la moneda. Si sale "tú", te quedas conmigo, y si sale "nada" yo me quedo contigo.
- No pero si sale "nada" debería ser que me quedo sin ti.
- Claro, pero si a ti te sale "nada", a mi me sale "tú". Y yo me quedo contigo.