Friday, August 29, 2014

- Esto no ha acabado.
-¿Cómo lo sabes?
- Porque la sombra aún no lo ha cubierto todo. Mientras haya un ínfimo rayo de luz todavía habrá posibilidades.
- Una contra un millón.
- ¿Y eso qué más da?
- Si no ves la improbabilidad..
- Sí, claro que la veo. La veo todo el rato, desde un lado, desde el otro, de frente y por detrás. Jodiéndome sin parar. Pero, muchacho, este planeta también era improbable, y sin embargo, aquí estamos, pisando tierra firme y hablando sobre cosas que no le importan a nadie. ¿Acojonante no?
- Pero esto es diferente..
- No, no lo es. Es exactamente lo mismo. Una contra un millón no es imposible, sólo es un poco más difícil.
- ¿Un poco?
- Joder, que quieres, soy un tipo bastante optimista.

Thursday, August 28, 2014

El paso rápido de los días
marca el ritmo.
No queda mucho por estas coordenadas.
Corazones en torniquete,
sangre seca cayendo por las alcantarillas.
El aire sabe
a standby
y las nubes no se quieren ir.
No me preocupa demasiado.
Sigo pensando que ciertos ojos
son capaces de matarte.
Si caigo muerta a sus pies,
habrá sido culpa mía.
Y es que hay mares
que sólo son espuma
y roca:
el golpe acecha
en todas las latitudes.
Me descalzo
con la intención
de pisar tierra firme,
un poco de hierba quizá,
pero sólo es aire,
sólo es humo:
estoy jodida.
Lo peor de soñar con las estrellas
es que nunca consigues tocarlas.
He dejado de saltar,
me he puesto a otear el horizonte.
Creo que se avecina una tormenta,
llena de ira y de rabia,
llena de destrucción.
Si me pilla en la mitad
me llevará por delante.

Que me lleve.
Yo estaré bailando
esa canción.
Y quizá,
y sólo quizá,
en el camino soñaré contigo.

Tuesday, August 26, 2014

Cómo decirle que no, que no me quedo.
Que le entiendo, pero que yo no lo siento.
Que no soy de nadie, ni siquiera de él.
Sólo del viento,
y de la música que me haga temblar
de arriba abajo.
Ninguna chavala tiene dueño,
ya lo dijo él.
Y acertó que te cagas.
Mi corazón es un poco de todos,
pero siempre mío.
Y el deseo
es como un barco
sin brújula.
No hay pasión más grande
que la libertad
de no tener
destino.
Ser libre de verdad,
mordiendo la vida
cada segundo,
haciendo lo que te piden las entrañas,
pero siempre en movimiento.
Porque yo ya no me quedo.

Ni por él.
Ni por nadie.
20 segundos
en cuenta atrás,
mis piernas temblando.
El mundo amanece salvaje,
y la sangre seca
me recuerda
lo fácil que es
romperse por la mitad.
Mis costillas
siguen intactas.
En el costado,
siempre en el costado,
la herida que me deja
tu distancia,
esa que mido siempre
con la única medida
en la que sé medirte:
tus ojos no están aquí.
Improviso cualquier huida
porque quedarse
es sinónimo
de demencia:
no sé cómo
apagar el tedio
de mis días vacíos.

Sé que no vendrás,
y que tampoco esperarás.
Que fue un adiós
real,
no un hasta pronto camuflado.
Que fue el final
que ninguno de los dos quiso.
Pero el mundo es muy grande,
y la vida muy corta,
y si queremos nadar en otros océanos
tenemos que salir de la pecera de cristal.
Romperla,
rompiéndonos.
Porque eso es lo que hicimos,
rompernos.
Como si no doliera,
como si no quemara,
como si fuera fácil.

Como si no fuera imposible alejarse de tus ojos.
Como si no fuera imposible.

Saturday, August 23, 2014

Ahora es cuando me caigo de espaldas al suelo
mientras espero la tormenta definitiva.
Es ahora cuando salgo corriendo,
a más de mil kilómetros de toda esa mierda,
porque no hay manera de vivir
cerca de lo que pudo haber sido
y no será nunca.
Estado mental tu gorra,
y mi dedo gordo
dándole al pause
cada vez que suena tu voz.
Sólo tú entenderás esto.
Y menos mal,
porque no quiero que lo entienda nadie más.

Me tiembla el corazón,
y es difícil acertar
cual es la dirección correcta.
Pero supongo que cuando no tienes
rumbo eso da bastante igual.
A donde me lleve el viento,
o la música.
A donde sea.

Mi rodilla magullada
y mi cadera dolorida
no duelen más
que tu dolor
y el no poder apagarlo.
Pero esa no será mi tarea.
Le tocará a otra curarte las heridas del alma,
y llenarte la vida de colores.
Espero que elija los mejores,
porque aunque tu color sea el negro,
y el negro combine con todo,
hay colores más bonitos que otros,
y tú te mereces esos.
No sé si entenderás esto.
Joder.

Vayas donde vayas,
llegues donde llegues,
(seguro que al infinito y más allá),
recuerda que siempre estaré ahí,
en ese rincón donde me encontraste,
y siempre podrás recurrir
a las palabras que te dije,
porque eran de verdad
y valen para siempre.

No voy a llorar
aunque quiera hacerlo,
aunque mi garganta grite
de dolor,
implorando un alivio
que no le va a llegar,
porque yo ya no me lo permito.
Lloré por ti, no te diré cuando,
y con eso cumplí el cupo,
porque no me merezco llorar más,
aunque tú si te merezcas todas mis lágrimas.

Perdóname por no llegar,
por no estar a la altura.
Por no haber sabido
no caer,
por no conseguir quedarme fuera.
Por dejar
que llenaras todos mis rincones,
y me hicieras sonreír
de una manera diferente.
Joder,
perdóname por eso.

Por no poder hablarte
sin sentir
un escalofrío,
por no poder estar
sin querer estar del todo.

Perdóname por mi torpeza,
por todas las veces que te dejé perplejo,
por todas las veces que te he dado la lata,
por tener que aguantarme.

Yo te doy las gracias.
Por aparecer.
Porque te encontré y ahora sonrío.
Por tu voz
y tu forma de hacerme reír.

Por esos 50 minutos.


Thursday, August 14, 2014

A mí no me vendas humo
ni mierdas de esas.
La vida nos jode desde todos los ángulos,
¿y qué quieres que haga si volví a tropezar?
Le prometí a mi dios ateo
que ya no más.
Y que así sea.

El aire sabe a plomo
cuando me acuerdo de ti,
y el pecho se me encoje,
se me hace pequeñito.
Que le jodan,
nadie se merece
más de la mitad.

Puedo exprimirme el corazón
hasta que no me quede sangre
pero no serviría de nada.
Y yo lo necesito para seguir viviendo,
respirando coordenadas diferentes.
sueños llenos de incertidumbre
que recorren mi espina dorsal
y me hacen temblar.
Esos son los que molan.

Estoy viva,
y todavía me queda mucho
que explorar en el lado salvaje
de la vida.

Y hay cosas
que una sólo puede hacer sola.

Ya estoy en camino.


Wednesday, August 13, 2014

Te lo juro,
bailé por esos caminos
llenos de arena y piedra,
con el sol pegándome en la cara
y la música acariciándome
el alma,
y la vida
fue entonces
algo tan tierno
y tan bello
que no pude evitar llorar,
y después sonreír
como si de ello
dependiera toda mi existencia.

La bipolaridad
en la palma de mi mano,
el mundo a mis pies
y yo bailando.

La felicidad está a
a un sólo paso.

Corre.
Estaba pensando que la vida era muy puta.
Mordiéndome las esquinas
del corazón,
abrasándome por dentro.
Haciendo el suicida
con mis putos sentimientos,
exprimiéndolos,
haciéndolos sangrar.
Destruyendo
los pocos colores que quedaban,
acabando con todo.

Sí,
estaba pensando que la vida era muy puta.

Pero de repente,
la luna.
Ellas y sus sonrisas,
ellos y su forma de
hacerme sentir bien.

Estrellas fugaces tapadas por las nubes
que conseguíamos atisbar entre claro y claro,
porque aquí sólo hay oscuridad y silencio
y el universo adquiere otra dimensión.
Tumbados sobre el trigo,
en mitad de la noche,
esperando nada
y obteniéndolo todo.
La felicidad colgada
de un pedazo de cielo que podíamos tocar.
Un deseo,
dos.

Y el mundo nos la suda.



Monday, August 11, 2014

Porque nunca dormiré en el hueco de tu cama, ni me levantaré dando saltos, subiendo la persiana, gritándote: levanta que hace sol, vamos a comernos el mundo. Porque tú te lo vas a comer, pero yo tendré que ver desde lejos como te lo vas comiendo. Porque no voy a estar a dos milímetros de tu nuca, cantándote canciones que no te gusten nada, para que me calles con un beso o con lo que te de la gana. Porque no te voy a esperar con un pack de esos de seis cervezas, con tu camiseta y en bragas, con la música a tope, en el suelo de la sala, para que cuando llegues te olvides del mundo y de sus mierdas, y sólo quieras parar el tiempo y quedarte conmigo haciéndolo todo o haciendo nada, porque contigo me valdrían los silencios, porque  tu silencio es más que sus palabras. Porque no estaré cuando estés en cualquiera de esos lugares, dando lo mejor de ti, mordiendo la vida a dentelladas, llegando tan alto como quieras, porque tu límite es el cielo, y que les jodan, no habrá quien te pare. Porque no te veré andar por esas calles, porque no iré de tu mano o de tu espalda, porque no me agarrarás de la cintura, porque no seré la que sonría al caminar contigo entre un montón de gente, pensando: que se joda el mundo, él va conmigo. Porque no seré tu lado bueno, porque no seré tu ciudadana. Porque no seré, porque no seré, porque no seré. Porque nunca seré. Porque tú ya lo eres.

Sunday, August 10, 2014

Ni siquiera sé si va a volver.

El viento sopla con fuerza.
El huracán está esperándome a la vuelta de la esquina,
y el terremoto que tiene el epicentro en mi ombligo
me está poniendo nerviosa.
Cuento hasta diez
pero no sirve de nada.
Vuelvo a mandarlo todo a la mierda.

Soy la misma niña de siempre,
Igual de loca,
igual de cobarde.
Pero no hay bandera blanca en el horizonte.
Me esperan las trincheras.

En tierra de nadie,
mordiendo el polvo,
intentando no cargar con más
peso que el que marca mi corazón.
Latiendo fuerte,
a contratiempo,
haciéndome daño
en mitad del pecho.
Mi miocardio llora.
No hay manera de
parar la hemorragia,
y un torniquete a destiempo
sería mi fin.

Déjame pegar un último tiro.
Pegarte un último tiro.
De esos que entran hasta
los putos huesos
y te ponen la piel de gallina,
y el alma al rojo vivo.

Hasta que me sangren las manos,
voy a seguir escribiendo.
Voy a seguir bailando,
hasta que me sangren los pies,
hasta que me duelan tanto
que este dispuesta a morir
tarareando esa canción.

Mis heridas en carne viva,
y yo intentando entender
por qué sopla tan fuerte el viento.

Ni siquiera sé si va a volver.